*- Habitantes de la Zona se Mantienen en Alerta Ante las Constantes Lluvias Torrenciales.
*- Aumenta Preocupación ante el Riesgo de Quedar Incomunicados.
Tapachula, Chiapas; 19 de Junio del 2026.- Las intensas lluvias registradas durante la madrugada de este viernes provocaron diversos derrumbes y deslaves en la carretera que comunica a Pavencul y sus barrios, en la zona alta de Tapachula, generando preocupación entre habitantes, productores y transportistas que dependen de esta vía para sus actividades cotidianas.
Desde las primeras horas del día, pobladores reportaron la caída de tierra, piedras y material vegetal sobre distintos tramos carreteros, situación que dificultó temporalmente el tránsito vehicular y obligó a extremar precauciones a quienes se desplazan hacia las comunidades serranas.
Maquinaria pesada fue movilizada para iniciar las labores de retiro de escombros y restablecer por completo la circulación, con el objetivo de evitar que las afectaciones se agraven ante la continuidad de las precipitaciones pronosticadas para la región.
Además del riesgo para las familias que habitan en la zona, los deslaves representan una amenaza para la actividad económica de la Sierra de Tapachula, donde cientos de productores de café, plátano, hortalizas y otros cultivos, dependen diariamente de estos caminos para trasladar sus cosechas hacia los mercados locales y regionales.
Durante cada temporada de lluvias aumenta la preocupación por los constantes deslizamientos de tierra, dijeron, ya que el cierre de caminos puede provocar pérdidas económicas, retrasos en la comercialización de productos y dificultades para el acceso a servicios básicos, educación y atención médica.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente en los puntos considerados de mayor riesgo y exhortaron a la ciudadanía a reportar cualquier emergencia, grieta o deslave que pudiera poner en peligro la integridad de las personas.
Mientras continúan los trabajos de limpieza, las comunidades de Pavencul permanecen atentas a la evolución de las condiciones climáticas, confiando en que las vías de comunicación puedan mantenerse operables para garantizar la seguridad y el desarrollo económico de la región. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros






