Pablo Álvarez Icaza Longoria
(Analista Económico)
La guerra de Estados Unidos (EU) en contra de Irán ha generado temores de un repunte de la inflación en todo el mundo como ocurrió con la de Rusia contra Ucrania en 2022, porque 20% del petróleo que se comercia en el mundo circula por el Estrecho de Ormuz. En los últimos días los futuros del crudo (WTI), que es la cotización de referencia, han fluctuado entre 76 y 115 Dólares, cayendo el martes 11.94% a 83.45 Dólares, para cerrar ayer en 88.41.
El precio de los energéticos, advirtió Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), podría elevar la inflación mundial 0.4% y reducir el crecimiento del PIB hasta 0.2% en 2026. Simultáneamente, el Grupo de los 7 (G7) consideró liberar las reservas estratégicas para enfrentar la eventual escasez y evitar que el precio se dispare.
En EU el precio de la gasolina subió de 3.02 a 3.50 Dólares el galón entre el 2 y 9 de marzo, lo que seguramente influyó en que la encuesta de Reuters señalara que el rechazo a la intervención militar en Irán supera a quienes la apoyan (27% Vs 43%), y que la aprobación del presidente Donald Trump se ubique en 39%.
El mandatario ha salido a declarar que en cuanto se vean los resultados el respaldo será más evidente, por lo que pidió un sacrificio por los problemas que se podrían generar en el corto plazo.
También hay que considerar que el precio de los alimentos se podría ver afectado por la escasez y el encarecimiento del fertilizante importado, por el impedimento de que los países del Golfo Pérsico envíen ese producto al resto del mundo.
En México, poco después de que estalló el conflicto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (CSP) declaró que podría modificarse el Impuesto Especial de Productos y Servicios (IEPS) para evitar que el precio de la gasolina pueda subir.
En 2022 el impacto de esa medida representó para las finanzas públicas cerca de 400 mil millones de Pesos, con lo que se evitó que la inflación se disparara, considerando el costo político que tendría un mayor precio de la gasolina, puesto que el gobierno había prometido que no habría gasolinazos.
Recordemos que la gasolina importada representa cerca de 55% del consumo nacional y se ve afectada por la cotización internacional y por el tipo de cambio. En este sentido, ayer el Gobierno Federal y la iniciativa privada renovaron por seis meses más el pacto para mantener el tope de la gasolina de bajo octanaje (Magna) en 24 Pesos. Se mantiene un margen de ganancia de 2 Pesos por litro, lo que resulta complicado considerando las diferencias regionales en las gasolinerías.
Este control de precios, además de que representa un costo fiscal importante, podría desalentar las inversiones privadas al reducir sus utilidades y no poder competir con las estaciones de Pemex. Incluso, se han presentado quejas de empresas norteamericanas en las negociaciones del T-MEC, por lo que este punto podría generar conflictos en el proceso.
El lunes pasado, Inegi dio las cifras de la inflación de febrero. La general fue de 4.02% y la subyacente de 4.50% en variación anual. Considerando las tasas anuales de la quincenal, hay señales mixtas, porque la general se situó en 4.13% en la segunda y continuó su racha ascendente desde el 3.66% de la segunda de diciembre; en cambio, la subyacente disminuyó por segunda quincena consecutiva de 4.56% a 4.48%. Cabe comentar que Inegi reportó que el gas doméstico LP y la gasolina de bajo octanaje fueron algunos de los productos genéricos que registraron precios a la baja, pero esto fue antes de que estallara la guerra.
Un repunte de la inflación en el mundo y en México, podría complicar la baja de las tasas de interés de referencia de los bancos centrales, por lo que con este nuevo entorno modificaría sus políticas monetarias.
Sin embargo, la presión del Ejecutivo en EU y en México podría imponerse con el argumento de que el alza es transitoria, ante el costo financiero de la deuda pública y la necesidad de reactivar sus economías que han entrado en una etapa de desaceleración de nueva cuenta.
Tampoco debiera ser sorpresa que esto esté pasando, considerando que el riesgo de un conflicto armado era muy alto y que los gobiernos buscan un resultado electoral favorable. Sun





