La compra de Warner Bros. Discovery por Paramount Skydance, el respaldo del presidente Donald Trump a la operación de Nexstar con Tegna y el cambio impuesto por Jeff Bezos en The Washington Post forman parte del mismo proceso político y empresarial en el que el mandatario presiona la libertad de expresión en EU.
«Son movimientos de propiedad, regulación y disciplina editorial que avanzan en paralelo y favorecen un sistema de medios menos dispuesto a confrontar a la Casa Blanca», dice la economista y analista María Díaz a EL UNIVERSAL.
Primero fue la compra de Warner Bros. Discovery. Paramount anunció un acuerdo definitivo para adquirir la compañía por una operación valuada en cerca de 110 mil millones de dólares. El precio pactado fue de 31 dólares en efectivo por cada acción de Warner Bros. Discovery.
El anuncio también fijó que el cierre se esperaba para el tercer trimestre de 2026, sujeto a aprobaciones regulatorias y al voto de los accionistas. Eso significa que la transferencia legal aún no está consumada, pero el comprador ya está definido y el trámite está autorizado y en proceso.
El efecto recae sobre activos como «Cable News Network (CNN)», «Home Box Office (HBO)», y el resto de Warner Bros. Discovery. Desde que Paramount ganó la puja, las preguntas que se repiten es cuán crítica puede ser ahora la cobertura sobre Trump y qué costo pueden tener los cuestionamientos a la administración bajo la nueva estructura de propiedad.
Señales de acomodo.
Paramount ya había dado una señal pública de acomodo frente a Trump antes de quedarse con Warner Bros. En julio de 2025 aceptó pagar 16 millones de dólares para cerrar la demanda del presidente contra «Columbia BroadcastingSystem (CBS)», por la edición de una entrevista de 60 Minutes a Kamala Harris. «AssociatedPress (AP)» resumió que era «un caso visto como un desafío a los principios estadounidenses de libertad de expresión».
Paramount sostuvo que el arreglo «no implicó una disculpa», pero «el hecho central es que cuando llegó la hora de decidir entre pelear o cerrar el conflicto, la empresa pagó y eso da un mensaje en sí mismo» dice Díaz.
La segunda señal vino del regulador. Cuando la Comisión Federal deComunicaciones (FCC) aprobó en julio de 2025 la adquisición de Paramount por Skydance, su presidente, BrendanCarr, dijo que «los estadounidenses ya no confían en que los medios nacionales tradicionales informen de forma completa, precisa y justa. Es hora de un cambio».
En el mismo documento, Carr celebró que Skydance hubiera prometido «una diversidad de puntos de vista» en la programación, cobertura «justa, imparcial y basada en hechos», un defensor del público para quejas por sesgo y el fin de las políticas de diversidad, equidad e inclusión, conocidas por sus siglas DEI.
David Bauder, reportero de AP, describió el ambiente interno en CNN como una ansiedad que «podría ser sísmica». Trump lleva años tratando a CNN como un enemigo personal. Según medios, en diciembre dijo que la cadena difundía «veneno y mentiras».
David Ellison, jefe de Paramount Skydance, y su padre Larry Ellison tienen vínculos con Trump. David intentó apagar esa alarma: en una entrevista televisiva, el director ejecutivo de Paramount Skydance aseguró que «la independencia editorial se mantendrá por completo. Se mantiene en CBS. Se mantendrá en CNN». También dijo que la empresa quiere estar «en el negocio de la verdad» y «de la confianza».
El problema es que esa promesa llega después del pago a Trump por el caso de 60 Minutes, después de las concesiones regulatorias a la Comisión Federal de Comunicaciones y en medio de cambios editoriales ya visibles en CBS.
SethStern, jefe de incidencia de la Freedom of thePressFoundation, organización dedicada a la defensa de la libertad de prensa, señaló que «Ellison arrojará sin problema la Primera Enmienda a los reporteros de «CNN» y a los cineastas de HBO bajo las llantas de un autobús». Agregó que «la censura es mala para el negocio».
Libertad erosionada.
Ruth Marcus, una de las columnistas políticas más veteranas del periódico y finalista del Premio Pulitzer, renunció cuando la dirección frenó una columna suya crítica del nuevo mandato de Bezos. Su carta de salida, citada por «AP», «subraya que la libertad tradicional de los columnistas para elegir los temas que desean abordar y decir lo que piensan ha sido (…) erosionada».
A esa denuncia se sumó MartyBaron, exdirector ejecutivo del Post, con más de 40 años en el diario y una de las voces de más autoridad en el periodismo estadounidense reciente. Baron dijo sobre Bezos: «No tengo ninguna duda de que lo está haciendo por miedo».
EU está entrando en un nuevo reordenamiento de medios influido por la administración Trump. «El resultado será menos cobertura incómoda, más autocontención, más castigo interno a voces críticas y un sistema informativo más dependiente del cálculo político y empresarial», concluye Díaz.
Ese proceso ya empezó y mientras más se concentre la propiedad y más se premie el acomodo, más urgente será para el público construir su propia defensa informativa fuera de ese círculo de poder.Sun
Trump, por Control de los Medios
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