La conductora de televisión Pati Chapoy desconoce en dónde podría encontrarse Daniel Bisogno, si en el cielo o en el infierno, pero no por las acciones que pudo haber cometido en vida, sino porque, en realidad, la periodista no tiene ningún tipo de creencia religiosa, por lo que se muestra escéptica a la idea de que nuestro actuar tendrá consecuencias después de la muerte.
En entrevista con Matilde Obregón, la conductora de «Ventaneando» rememoró cómo se convirtió en una de las precursoras de los espectáculos en Televisión y, los 30 años de emisiones del vespertino que lidera en TV Azteca. ¿La pregunta obligada?, el fallecimiento de «el Muñeco», como era conocido Bisogno, con quien no sólo construyó una gran mancuerna, sino que se convirtió en una persona que, sin ningún lazo consanguíneo, considera parte de su familia.
Por ello, cuando este trascendió, Pati lo padeció con gran pesar, pero -como confió- una fortaleza interior supo guiarla para que no se quebrara en pantalla y dar a conocer la noticia. “Fue muy fuerte, fue lento, casi dos años, entraba y salía de los hospitales, a la mejor eso nos permitió, a cada uno de nosotros (los conductores de «Ventaneando») ser lo suficientemente maduros para aceptar que ya no había un para atrás; fui varias ocasiones a verlo, se veía que estaba muy mal, no sé… de repente hay una fuerza interna que lo tienes que decir, así es la vida”.
Describió a Bisogno como un hombre no sólo «irreverente», por el que recibió varias llamadas de atención en el canal, sino que tenía una personalidad única que se convirtió en la fórmula para que lo aceptara el público. SUN
Pati Chapoy Conmovida al Recordar a Daniel Bisogno
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