*Que se Intensifiquen Campañas de Prevención.
Tapachula, Chiapas; 29 de Junio de 2026.- La organización Una Mano Amiga en la Lucha contra el Sida, hizo un llamado al nuevo titular de la Secretaría de Salud de Chiapas, para fortalecer las políticas públicas de prevención, diagnóstico y atención del VIH, al tiempo que demandó combatir la corrupción y retomar el trabajo coordinado con la sociedad civil.
Su presidente, Rosenberg López Samayoa, reconoció el nombramiento del nuevo secretario de Salud, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, y expresó su confianza en que la nueva administración impulse acciones que garanticen el acceso oportuno a medicamentos, pruebas de detección e insumos de prevención para las personas que viven con VIH.
No obstante, señaló que durante administraciones anteriores se registraron desabastos de antirretrovirales, pruebas rápidas, preservativos y medicamentos para atender infecciones oportunistas, situación que, afirmó, afectó la atención de pacientes en diversas regiones del estado.
El activista también cuestionó la permanencia de funcionarios a quienes atribuye responsabilidad por la falta de coordinación en la respuesta estatal al VIH y sostuvo que es indispensable recuperar el diálogo con las organizaciones civiles, las cuales –dijo- conocen de primera mano las necesidades de la población.
López Samayoa aseguró que la voluntad política será determinante para enfrentar el incremento de casos de VIH en Chiapas. La prevención debe sustentarse en información epidemiológica actualizada, campañas permanentes y estrategias focalizadas en los grupos con mayor vulnerabilidad, afirmó.
De acuerdo con datos históricos del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida, Chiapas se ubica entre las entidades con mayor número de casos en el país, señaló, por lo que consideró urgente fortalecer la búsqueda intencionada de nuevos diagnósticos y evitar que las personas lleguen a los servicios médicos en etapas avanzadas de la enfermedad.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades estatales para trabajar de manera conjunta con la sociedad civil, garantizar el respeto a los derechos humanos y eliminar el estigma y la discriminación que aún enfrentan las personas que viven con VIH. EL ORBE/ JC






