Durante muchos años, la expansión del internet dependió casi exclusivamente de la infraestructura terrestre. La fibra óptica, considerada el estándar de oro por su velocidad y estabilidad, permitió conectar ciudades enteras, mientras que las redes móviles llevaron el servicio a millones de usuarios. Sin embargo, existe un límite que resulta difícil de superar con facilidad: la geografía.
Como resultado, uno de cada cinco hogares mexicanos aún permanece sin acceso a internet o recibe un servicio deficiente, una brecha que mantiene desconectadas a millones de personas.
En este escenario, hay una tecnología que juega un papel muy importante y que la convierte en una alternativa estratégica para conectar a México: el internet satelital.
Actualmente, orbitan alrededor de la tierra 12 mil 800 satélites de órbita baja, según datos de Radar Orbital, una cifra que se ha multiplicado en los últimos años.
Empresas como Starlink, OneWeb y más recientemente, Amazon LEO, compiten por construir una red global capaz de ofrecer internet de alta velocidad desde el espacio, transformando el mercado de las telecomunicaciones y lograr conectar a zonas rurales, carreteras, barcos, aviones y regiones enteras donde la infraestructura terrestre sigue sin llegar.
¿Qué es internet satelital?
Según HughesNet, el internet satelital es una tecnología que permite acceder a la red mediante señales enviadas desde satélites en órbita: la información viaja entre una terminal en tierra, generalmente una antena parabólica, y un satélite, que a su vez la retransmite hacia estaciones terrestres conectadas a la red global de internet.
Durante años, este modelo estuvo dominado por satélites geoestacionarios (GEO, por sus siglas en inglés), colocados a unos 36 mil kilómetros de altura, pero con un inconveniente importante: mayor latencia, es decir, el tiempo que tarda la información en ir y regresar entre el usuario y el satélite.
Por fortuna, la industria encontró una nueva forma de transmitir esta señal gracias a las constelaciones de satélites de órbita baja (LEO, por sus siglas en inglés). Estas redes utilizan miles de unidades más cercanas (de 160 a 2 mil km sobre la Tierra), lo que reduce de manera considerable la latencia y aumenta la velocidad del servicio. Y es en este tipo de satélites en donde comienza la competencia de mercado.
Hoy el mercado mexicano comienza a dividirse entre operadores tradicionales, como HughesNet y Viasat, que durante años ofrecieron servicios mediante satélites geoestacionarios (GEO), y una nueva generación encabezada por Starlink y el Proyecto Kuiper de Amazon, basada en constelaciones de satélites LEO que reducen la latencia y mejoran la experiencia de navegación.
El panorama en México.
Aunque México ha logrado un avance en la conectividad durante la última década, el acceso a internet sigue siendo desigual. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, el 78.3% de los hogares en México cuenta con acceso a internet, un hito histórico pues la conectividad se duplicó en el país durante la última década, al pasar de 39.1% en 2015 a 78.3% en 2025.
Además, el 86.1% de la población de seis años o más ya utiliza internet, lo que equivale a 104.9 millones de personas.
Actualmente, el país no cuenta con posiciones satelitales LEO, aunque, está llevando a cabo un plan llamado «Programa Espacial Mexicano» que busca poner en órbita un satélite geoestacionario para antes del 2030 con la intención de dar servicios estratégicos al Estado, además de proveer internet a comunidades indígenas y ofrecer servicios críticos de telemedicina.
Conectar desde el espacio.
Actualmente en México operan diversas empresas de la industria satelital que de enero a septiembre de 2023 generaron ingresos por 708 millones 892 mil 483 pesos, de acuerdo con datos del IFT.
Starlink se ha consolidado como uno de los principales protagonistas de la carrera por el internet satelital en México.
A través de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, Starlink obtuvo tres contratos para ampliar la cobertura de internet en comunidades sin acceso a infraestructura terrestre.
De igual forma, Stargroup, socio estratégico de Hughesnet firmó contrato con CFE Telecomunicaciones y con el cual se han habilitado 8 mil puntos de acceso wifi en zonas remotas.
La competencia, sin embargo, apenas comienza. Amazon ya inició el despliegue de los primeros satélites de su Proyecto Kuiper y busca posicionarse como el principal rival de Starlink en el mercado de internet satelital.
El futuro del internet satelital.
Los expertos coinciden en que el internet satelital no está llamado a sustituir a la fibra óptica o a las redes móviles, sino a complementar la infraestructura existente.
La carrera por conectar a México ya no se libra únicamente bajo tierra, con kilómetros de fibra óptica, ni sobre torres de telefonía móvil.
También se disputa desde el espacio, donde una nueva generación de satélites promete reducir la brecha digital y acercar la conectividad a los lugares donde durante décadas pareció imposible. Sun
Internet Satelital: la Carrera Espacial por Conectar a México
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