ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Entonces la tierra se estremeció y tembló; los cimientos de los montes temblaron y fueron sacudidos, porque Dios se indignó. (Salmos 18:7)

Sismos de la Muerte
Oscar D. Ballinas Lezama

Pánico y psicosis causó ayer en la Ciudad de México el terremoto de 7.1 grados, que dejó más de cien personas muertas y al menos cuarenta edificios y viviendas colapsadas; como réplica de lo que sucedió precisamente el mismo día, hace 32 años en la capital de la nación azteca.
Eran aproximadamente las 13:14 horas cuando el sonido de alarmas sísmicas en la Ciudad de México empezaron sonar anunciando la llegada de un sismo, mucha gente creyó que se estaba repitiendo el simulacro efectuado a las 11 de la mañana, sin embargo, cuando el bailoteo de la muerte empezó a sacudir la capital mexicana, la incertidumbre se convirtió en miedo y la gente corría de un lado para otro, todos buscaban un punto donde protegerse de los edificios que se derrumbaban como si fueran hechos de arena.
“¡Dios mío!, ¿qué vamos hacer?”, clamaba un hombre levantando su mirada al cielo, mientras sobre la acera de la colonia Condesa una mujer de aproximadamente 30 años de edad, permanecía tirada e inconsciente en un charco de sangre, cerca de un transformador de energía eléctrica, luego llegaron otras personas y todo mundo gritaba pidiendo una ambulancia.
El temblor llegó en un horario en que estudiantes de muchas escuelas no habían terminado sus clases, con el susto encima los que conducían sus carros provocaron un caos vial y aquello se convirtió en un pandemónium, sobre todo cuando se dieron cuenta que muchas personas quedaron atrapadas bajo los escombros; los que corrieron con suerte fueron rescatadas con vida.
El presidente Enrique Peña Nieto convocó al Comité Nacional de Emergencias para evaluar la situación y coordinar acciones, ordenando se activará el Plan MX; por otro lado, se suspendieron las clases en todas las escuelas.
Conforme las horas avanzaban, las cifras oficiales de muertos y edificios caídos iba en aumento, considerándose que podría ser hasta este fin de semana, en que se logre tener ya un número más preciso de los daños reales causados por el terremoto de este Septiembre negro.
Apenas este lunes 18, EL ORBE publicó la entrevista hecha al Presidente Internacional de la Asociación de Servicios de Geología y Minería Iberoamericana, Raúl Cruz Ríos, quien advirtió nuevamente la posibilidad de otro terremoto, como parte del acomodamiento de la placa de Cocos ubicada sobre la falla de San Andrés, y el día de ayer volvió a darse un terremoto de 7.1 que afectó gravemente a los Estados de Morelos y Puebla, así como a la Ciudad de México donde causó muerte y destrucción.
Cruz Ríos mencionó que ese movimiento y rozamiento con la tierra debajo del sur de México está generando ondas intensas y liberación de energía, añadiendo: “considero que pudiera ocurrir todavía otro gran sismo en territorio nacional, a consecuencia del acoplamiento de las placas”, basándose en sus conocimientos científicos en la entrevista, la cual se publicó ayer martes.
Como se recordará, el también Director del Servicio Geológico Mexicano, quien después del primer sismo ocurrido el 15 de Junio de este año en Guatemala, declaró a EL ORBE dos días después del temblor (17 de Junio del 2017), que las placas tectónicas continuarían acomodándose, siendo así como llegó el 7 de Septiembre de este mismo año y se dio el terrible terremoto de 8.2 con epicentro en Pijijiapan, que se sintió en todo el país y afectó principalmente a Oaxaca y Chiapas.
Explicó que conforme vaya avanzando el movimiento de dichas placas, los sismos se irán dando con intensidad y pudieran afectar también a los Estados del norte del país, hasta llegar a los Estados Unidos, y se considera que no cesarán hasta que no terminen de acomodarse, muestra de ello es que en Chiapas las autoridades del Sistema Sismológico Nacional han dado a conocer que después del pasado 7 de septiembre se han sentido no menos de 1500 réplicas.
Si bien mucha gente opina que los sismos no pueden predecirse, cuando empiezan a ocurrir los sismólogos tienen bases para considerar que los movimientos telúricos no terminarán hasta que no haya un acomodo final de las placas; se presume, incluso, que toda esa información es del conocimiento del Gobierno pero no la da a conocer, argumentando que provocaría pánico. ¿Será?