ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Se requiere mucho pensamiento lógico para no creer que este lado del mundo, no está siendo de alguna manera castigado (George Loewenstein)

Temblores Apocalípticos
Oscar D. Ballinas Lezama

Una cadena de sismos de mediana fuerza sacudió la noche de este jueves 6 de Septiembre a la media noche, varios países del pacífico de América, entre ellos: Ecuador, Panamá y Chile, la diferencia de las sacudidas sólo fue de escasos minutos, sin que se reportaran daños ni víctimas, más que el susto.
Fue en Ecuador donde tembló con más fuerza, ya que según el Servicio Geológico de Estados Unidos, alcanzó los 6.2 grados; mientras en Chile, la magnitud fue de 5.6 al igual que en Panamá.
Los expertos del Instituto Oceanográfico de la Armada, dijeron que por sus características, estos sismos septembrinos no reunieron las condiciones para generar un tsunami en la región continental e insular de Ecuador.
Era la 01:45 de la madruga del jueves pasado en Panamá, cuando sus habitantes fueron sacudidos por un terremoto de 5.6 grados; a las 2:12 horas de esa misma madrugada, un temblor de 6.2 grados se registró en Chimborazo, Ecuador; y en punto de las 2:59 horas de este jueves próximo pasado, los chilenos bailaron la danza del miedo con un temblor de 5.6 grados, según información oficial del Servicio Geológico de Estados Unidos.
Pareciera que la madre naturaleza quiere continuar con el cobro de sus facturas, la mano del hombre no deja de destruir la tierra y ésta responde a esa agresión de contaminación perversa y dañina, con diversos fenómenos naturales que parecieran ser avisos divinos, sin embargo, los científicos aclaran que en los terremotos, huracanes, inundaciones que son consideradas como tragedias de la naturaleza, se pueden salvar muchas vidas utilizando la prevención; hay muchas muertes absurdas por errores humanos e intereses personales, como en el caso del robo de los dineros destinados a obras de construcción.
Explican que generalmente la gente más pobre construyen sus casas en terrenos de alto riesgo; existen pueblos con construcciones muy antiguas, como en el caso de Oaxaca , Chiapas y Puebla, por nombrar botones de muestra, que son derrumbadas fácilmente por cualquier sismo, aunque sea de menor intensidad.
Por su parte, estudiosos de la Biblia insisten en que estas manifestaciones de la naturaleza pueden estar coaligadas a las advertencias de Dios de castigar a quien le ofende con pecados, así lo decía el papa Benedicto XVI: ”nos vemos obligados a constatar a menudo la frialdad y la rebelión de cristianos incoherentes, como consecuencia de esto, Dios, aún sin faltar jamás a su promesa de salvación, ha tenido que recurrir con frecuencia al castigo”, (lo dijo en su homilía del 5 de octubre del 2008).
Mientras los evangélicos dan sus argumentos basados en 2ª de Corintios 5:10, que habla sobre la sentencia divina: ”porque es necesario que todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal”.
Algunos otros estudiosos del libro de libros, argumentan que la Tierra es un organismo vivo y pensante, que al sentirse amenazada por la contaminación y la destrucción de la naturaleza, toma venganza en contra de los humanos y les envía catástrofes naturales como terremotos, huracanes y tsunamis.
A contrapelo de las teorías religiosas y los mitos, los hombres de ciencia juran y perjuran que los terremotos y otras catástrofes existen desde hace unos 4 500 millones de años en que se formó el planeta, asegurando que las placas tectónicas que la circundan chocan constantemente y han causado a lo largo de la historia de este mundo, infinidad de sucesos extraordinarios.
El cambio climático es otro factor que está poniendo a la humanidad al filo de la navaja; cada día aumentan los huracanes, tsunamis, terremotos y los incendios, al parecer México, Japón y Chile han sido los que más han pagado los platos rotos en esta era de la contaminación, la violencia, el desamor, la corrupción y la venganza; sea un acto natural o la vara correctiva de Dios hay que poner las barbas a remojar, porque la vida no retoña y las catástrofes están a la orden del día.
Habría que preguntarle a las autoridades de los diversos lugares en donde han instalado alarmas sísmicas, entre ellas Tapachula, los motivos de que la mayor parte de estos artefactos al parecer no se encuentren en buenas condiciones y no cumplen con su objetivo de prevenir contra los sismos a la población, algunos aparatos suenan después de dos o tres minutos en que ocurrió el temblor; lo mismo sucede en la Ciudad de México, donde el peligro es mucho mayor por el tipo de sus construcciones y el número de su población.
Por otro lado, Protección Civil dejó a un lado los simulacros en caso de terremotos; amén de que la mayoría de las escuelas están ‘mírame y no me toques’, como consecuencia de los pasados sismos de septiembre negro; al parecer este riesgo que corren miles de estudiantes no le interesa a nadie. No queda más que pedirle a Dios que ya no seamos receptores de tantos temblores y huracanes.