ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

“Todos coludos o todos rabones”. (refrán popular)

Pueblos sin Memoria
Oscar D. Ballinas Lezama

En un circo de tres pistas han convertido la detención y encarcelamiento del ex Secretario de Seguridad en México, Genaro García Luna; este milagroso suceso se está llevando a cabo en los Estados Unidos de Norteamérica, aunque los hechos se suscitaron en el país del ‘borrón y cuenta nueva’, los gringos no le perdonaron su presunta complicidad con los carteles del narcotráfico.
En México, el ahora Secretario de Seguridad anda muy colaborador con las autoridades norteamericanas, argumentando que está reuniendo todas las pruebas que se puedan en contra del exfuncionario federal que es acusado de proteger y trabajar para las huestes del crimen organizado que comandaba el “Chapo” Guzmán.
Lo raro de estos asuntos tan delicados, es que las autoridades mexicanas no estaban enteradas de nada o si lo estaban, se hacían de la vista gorda y eso los colocaría en una situación más grave, porque su omisión puede equipararse a la complicidad y eso los podría llevar también a la cárcel, porque lo mismo peca el que mata la vaca que el que le agarra la pata.
Este escándalo internacional pudiera conducir a las autoridades norteamericanas, hacia las investigaciones más a fondo para saber quiénes más están metidos en el ajo, sobre todo en las altas esferas del Gobierno Federal, ya que en el sistema político de México nadie mueve una hoja, sin la voluntad del excelentísimo Señor Presidente en turno.
La sociedad mexicana está desconcertada con la forma de aplicar la justicia en México, al parecer poco o nada ha cambiado en cuanto a que se aplica justicia y gracia para mis amigos; mientras que, a los enemigos, la ley a secas.
Sería bueno ya no esperar que la justicia venga de los Estados Unidos, que en el 2020 el actual Gobierno deje atrás el ‘borrón y cuenta nueva’ e inicie las investigaciones en contra de la ‘parvada’ de exgobernantes y exfuncionarios de los tres niveles de Gobierno, que hicieron y deshicieron con los dineros del pueblo; no pocos, abusaron del poder para fomentar la delincuencia organizada y con excepción de Rosario Robles y Javier Duarte que la ley mexicana los tiene procesados, los demás están cayendo en la red gringa, como es el caso de Genaro García Luna, quien se presume tenía luz verde desde Los Pinos.
Infinidad de exgobernadores y exalcaldes fueron verdaderos depredadores del erario, sin embargo, están en la larga lista de los ‘intocables’ y se pasean impunemente por la nación mexicana, otros, gozan de la ‘dulce vida’ en el extranjero; como lo hacía García Luna, quien le jalaba la cola al tigre al estar viviendo en los Estados Unidos, sin pensar que su presunto exsocio de negocios oscuros, le pondría la soga al cuello para llevarlo al patíbulo.
Con estos escándalos de fin de año, los mexicanos que se identifican por su falta de memoria, ya se olvidaron de los 43 de Ayotzinapa, del aeropuerto de Santa Lucía, de la fuga del hijo del “Chapo”, la masacre de la familia Lebarón, la ‘chamaqueada’ de Jesús Seade y del miserable aumento al salario mínimo, bueno, hasta del resultado de las finales del futbol dejaron en el olvido y eso, en un país futbolero, matraquero, tricicletero y patriotero, es un verdadero sacrilegio.
Para el 2020, Chiapas pudiera dar el estirón si los programas federales anunciados se echan a andar, sobre todo, si la inversión privada sigue apropiándose de Puerto Chiapas, al menos eso contribuiría a crear fuentes de trabajo en la zona del Soconusco, cuya economía floreciente que alguna vez tuvo por su agricultura, ganadería y pesca, al menos rescate la mano de obra en las empresas transnacionales.
Para nadie es secreto que los pocos sobrevivientes de la era de bonanza en el Soconusco, terminaron en la pobreza por no poder competir con las empresas nacionales y extranjeras con capitales millonarios, quienes llevaron a la quiebra más espantosa a los dueños de los pequeños tendajones, las boticas, tiendas con venta de ropa que no pudieron competir contra los grandes capitales, sobre todo porque las tres instancias de Gobierno les cerraron las puertas a los créditos; hoy, muchos de esos empresarios locales, están sirviendo de ‘cerillos’ en las cajas de cobro de las grandes tiendas transnacionales.
Una enorme paradoja para los soconusquenses, quienes viven sobre las tierras más ricas del país y no pueden salir de su pobreza por la falta de apoyo crediticios, así como no poder competir contra la poderosa economía de los empresarios fuereños, quienes además reciben grandes apoyos de los gobiernos en turno (con algunas excepciones de soconusquenses que siguen de pie dando la madre de todas las batallas, para sostener sus negocios o empresas contra viento y marea).
Esa es la herencia que han tenido varias generaciones de chiapanecos, gobierno van, gobiernos vienen y los habitantes de esta frontera del sur de México, siguen siendo olvidados y marginados por la Federación; durante años han sido invisibles o sombras, que solo toman forma en tiempos electorales, la mayoría es gente acostumbrada a los malos tratos y el desprecio de la Federación.
Desde hace un año, los chiapanecos renovaron su esperanza y volvieron a soñar con una mejor vida, el rumor que les trajo el viento sobre la existencia de un nuevo Mesías nacido en Tabasco, les ha dado nuevos ánimos para aguantar a pie firme el cumplimiento de la palabra que el ahora Presidente de México, empeñó en estas tierras llenas de sol y la débil música de una marimba, que al igual que la gente se extingue en el espíritu de un pueblo que no tiene memoria.
El 2020 será la prueba de fuego para los pueblos de Chiapas, no para sus gobernantes que pueden o no cumplir con sus promesas, ya que tarde o temprano escribirán el libro de la historia que nadie cuenta, porque la gente que dejó enterrado el musch (ombligo) en estas tierras todo paridoras, se cansaron de luchar y gritar para ser escuchados.