Alfil Negro

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ALFIL NEGRO
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“Calma Coita que vamos ganando” (coitecos)

Entre la Espada y la Pared
Oscar D. Ballinas Lezama

“Vamos saliendo a flote en la economía del país, hemos recuperado gran parte de los empleos”, jura y perjura el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, cuya administración gubernamental ha sido frenada bruscamente por la crisis sanitaria, económica y de inseguridad, que aumentaron en este año de los muertos y las desgracias.
En el Soconusco, sus habitantes siguen esperando el cumplimiento de las promesas que hizo en campaña el ‘hijo pródigo de Macuspana’, quien hace unos días en su mañanera, declaró que en el 2021 se iniciará con la reducción del IVA en ciudades fronterizas como Tapachula, una ‘brocha de la cual, ahora, todos se quieren colgar’.
Mucha gente del sursureste ha echado las campanas al vuelo con esta declaración del ‘Gran Tlatoani’, la que se considera fue un ‘adelanto’ no oficial dentro de las promesas que hiciera a los soconusquenses, cuando anduvo en campaña buscando el voto para llegar a ‘la silla del águila’. Una deuda que sigue pendiente con la frontera sur.
Por cierto, el Presidente mexicano ha llamado a la calma a sus compatriotas, ante la amenaza del regreso de la segunda ola del Covid-19, como está sucediendo en muchas naciones europeas en donde han tenido que regresar al confinamiento y las medidas extremas como el toque de queda, las multas y encarcelamiento de quienes no usen cubrebocas.
Al Gobierno de México y sus habitantes les ha llovido sobre mojado, la pandemia no ha dejado ‘títere con cabeza’, los huracanes y tormentas tropicales están inundando gran parte del territorio nacional, principalmente la tierra que vio nacer al ‘Gran Tlatoani’; Tabasco está hasta la cintura de agua, los damnificados se cuentan por miles y el Gobierno de esa entidad ha terminado culpando de la inundación a la CFE, afirmando que hubo un mal manejo de la presa.
Por otro lado, la inseguridad continúa permeando con más fuerza en los Estados del centro y norte de la República, en donde por si fuera poco, diez Gobernadores se rebelaron y ‘pintaron su raya’ con el inquilino del Palacio Nacional, quien no obstante la diversidad de problemas que se le están acumulando, pide calma y afirma que todo va bien.
Ojalá que así sea, porque el país azteca ya no soportaría seguir caminando el mismo camino que abrieron todos los que han desfilado por la Presidencia de la República, el Gobierno de la cuarta transformación se ha convertido en el último eslabón de una esperanza que se había perdido.
Por lo pronto, el tropiezo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que parece inevitable su fracaso en las resientes elecciones para reelegirse, podría ser otro galimatías que López Obrador y su equipo de trabajo, tendrán que resolver con el muy posible sustituto del hombre de las dos caras, que por un lado llama amigo al presidente azteca y, por otro lado, construye muros y denigra a los migrantes mexicanos tachándolos de bandidos, violadores y asesinos.
Hasta ayer por la tarde, el conteo de los votos parecía beneficiar a Joe Biden, que ya siente el triunfo en la bolsa y pide ‘calma chicha’ a sus seguidores; habrá que saber lo que trae en el portafolio para los mexicanos, sobre todo, por el espaldarazo que López Obrador dio a Donald Trump, con su visita de hace unos meses cuando estaban en la víspera de elecciones presidenciales en Norteamérica.
En otras cosas, los trabajadores cobachenses andaban que ni los calienta el sol, ya que en las últimas horas la Secretaría de Salud del Estado echó abajo todo el entramado para realizar las votaciones, bajo el argumento de la pandemia del Coronavirus.
Los trabajadores del Cobach argumentaron que fue extraño el proceder de las autoridades de salud, ya que en primer lugar Chiapas está en semáforo amarillo tirándole a verde, además, no le encuentren pies ni cabeza al hecho de que todas las autoridades inmiscuidas en el proceso electoral habían dado luz verde para que se realizara bajo normas sanitarias estrictas.