Por qué Sigue y Seguirá el Desabasto de Medicamentos

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Irene Tello Arista
Directora Ejecutiva de Impunidad Cero

Cada vez se escucha más sobre el tema del desabasto de medicamentos en México. Aunque desde 2019 se ha reportado un creciente número de protestas, quejas y amparos por parte de colectivos y familiares de niños y pacientes con cáncer, pacientes con VIH, personas con diabetes, personas con enfermedades reumatológicas y otro gran número de enfermedades, no se ha comprendido a cabalidad la magnitud y gravedad de la crisis en la que estamos. Desgraciadamente, esto se debe a que ha habido mucha desinformación respecto a las causas que originaron y mantienen el desabasto generalizado de medicamentos. Para contribuir a dimensionar los problemas que enfrentamos, me parece importante analizar las causas por las que el desabasto continúa.
Para las personas que no estén familiarizadas con el tema, quisiera explicarles que el desabasto generalizado de medicamentos se debe a una fallida estrategia anticorrupción y de ahorro emprendida por la administración federal. Para las personas que quieran saber más sobre este tema y consultar los documentos oficiales que demuestran esta aseveración, los invito a leer la investigación «Operación Desabasto», de Impunidad Cero y Justicia Justa. Bajo el pretexto de que había corrupción en la compra de medicamentos, se deshizo por completo el sistema de compra y distribución de medicamentos en el país. Es importante aclarar esto porque he escuchado interpretaciones del desabasto que asumen equivocadamente que es un problema internacional, que el desabasto que hay viene de administraciones pasadas, o que consideran que el problema es que no se está gastando lo que se debiera en la compra de medicinas.
Voy a enunciar ahora elementos que se mantienen a la fecha y que explican por qué el desabasto continúa. Después de pasar fallidamente la compra de medicamentos del IMSS a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se pidió a la UNOPS, organismo de las Naciones Unidas, que se encargara de la compra consolidada de medicamentos. El problema fue que la UNOPS no tenía experiencia respecto al funcionamiento de la compra de medicamentos en un país con un sistema de salud de la magnitud del nuestro. Tampoco cuenta con el personal necesario. Las compras que se tuvieron que hacer el año pasado, apenas las están terminando de realizar.
A esto se suma el problema de la desorganización generalizada. Para hacer frente al desabasto del primer semestre del año, las distintas instituciones de salud pública federales y estatales han tenido que realizar la compra de insumos y siguen a la espera de saber qué determinará el Insabi respecto a la compra de la UNOPS y las subsiguientes compras de medicamentos. Otro tema no resuelto y que explica el desabasto, tiene que ver con la falta de un plan de distribución a corto y mediano plazo de los insumos. Debido a la pelea del gobierno federal con las principales distribuidoras, no hay quién pueda realizar la distribución gradual de todas las claves compradas. Además, falta mucho para que se empiece a concretar la idea de convertir a Birmex en la distribuidora nacional de medicamentos, dado que no tiene las capacidades, la infraestructura ni los recursos para hacerlo actualmente.
El alto nivel de desorganización, improvisación e inexperiencia es lo que mantiene actualmente el problema de desabasto de medicamentos en el país. Desgraciadamente se suma un tema político, ya que en lugar de reconocer su error y construir sobre las experiencias y capacidades adquiridas en la compra consolidada de medicamentos, esta administración persiste en la obstinación de construir de cero un sistema de compra y distribución de medicamentos, por no mencionar que los presuntos casos de corrupción en la compra de medicinas siguen en total impunidad. Al final los más afectados son los miles de pacientes que siguen sin su tratamiento y con su salud en riesgo. Es momento de hablar de ellos y ponerle cara al desabasto que persiste en este país. Sun