Migrantes Provocan Zafarrancho al Intentar Desalojarlos del Parque Central

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Decenas de migrantes que tienen negocios informales en el parque central, desafiaron a la Policía Municipal e Inspectores de Servicios Públicos, oponiéndose a ser desalojados.

Tapachula, Chiapas; 30 de Noviembre.- Funcionarios de diversas áreas el Ayuntamiento local, acompañados de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, se confrontaron este sábado con cientos -quizá miles- de migrantes de diversas nacionalidades.
Los hechos se registraron en el parque central “Miguel Hidalgo” desde el mediodía y las discusiones se prolongaron por espacio de un par de horas, donde afortunadamente no hubieron lesionados.
Por la mañana, algunos inspectores de Servicios Públicos se concentraron en ese céntrico sector de la ciudad y se acercaron a migrantes, sobre todo con aquellos que presentaban rasgos de ser africanos, cubanos y haitianos.
Esos extranjeros, desde hace un par de meses han utilizado los espacios públicos del primer cuadro de la ciudad para la comercialización de aguas frescas, comida y diversos productos, así como para ofrecer sus servicios de estilismo, manicure, lectura de la mano, entre otros.
Eso había ocasionado el malestar de los comerciantes establecidos porque señalaban que, independientemente de tratarse de una competencia desleal y evasora de impuestos, las ventas se desplomaron considerablemente.
De acuerdo a lo que han declarado los empresarios en los últimos meses, la presencia de migrantes en el primer cuadro de la ciudad y los altos niveles de inseguridad alejaron al turismo y a las inversiones en Tapachula y en los municipios aledaños.
La gota que derramó el vaso fue el programa “Buen Fin”, celebrado la semana pasada en las República Mexicana.
En el caso de Tapachula, los comerciantes coincidieron en que fue un fracaso y mencionaron nuevamente la presencia de migrantes, la inseguridad y los atropellos cometidos, según ellos, por el Instituto Nacional de Migración (INM) contra turistas en los puentes internacionales.
Desde mediados de año, organismos defensores de los derechos humanos y asociaciones civiles habían señalado que más de 60 mil migrantes de diversas nacionalidades deambulaban en las calles de la ciudad, en espera de poder internarse en el país.
La mitad de ellos metieron sus solicitudes para verse favorecido en algunos de los programas federales de ayuda a los migrantes.
Sin embargo, la espera se ha hecho larga y, por lo mismo, decidieron incorporarse a diversas actividades que les permitan tener recursos para sobrevivir, como el comercio ambulante.
Ante las presiones de los establecidos, este sábado las autoridades trataron de restablecer el orden del centro de la ciudad, pero hubo resistencia. Los indocumentados les gritaban a los servidores públicos que lo único que querían es dinero para dejarlos vender.
En un momento hubo empujones y se temía que se aplicara la fuerza pública para el desalojo forzado. Sin embargo, alguien dio la orden de retirada por parte de los uniformados.
El aún secretario de Seguridad Pública Municipal, Pedro Enock García Palazuelos, se presentó para tratar de dialogar con uno de los migrantes que hablaba español y, parecía, encabezaba al grupo.
Le dijo que las leyes dicen que nadie, incluso los migrantes, pueden tener venta ambulante en el primer cuadro de la ciudad y, por ello, le exigió respeto a los tapachultecos y sus visitantes, que ya ni siquiera quieren llegar al parque o utilizar el quiosco.
De respuesta, le indicaron que ningún migrante se quiere quedar a vivir en Tapachula y que lo único que han pedido durante todo el año es un documento que les permita seguir su camino.
Argumentaron que esos los tiene atrapado en la ciudad y que tienen dos alternativas: delinquir o buscar cualquier trabajo para poder sobrevivir.
Por eso, le indicaron al jefe policiaco que le dijera al alcalde, Óscar Gurría Penagos, que por cierto no se apareció, a que les buscara un trabajo a toda esa gente y con gusto dejarían el comercio informal y se alejarían del centro.
Los municipales decidieron retirarse con la advertencia de que aplicarían la ley y desalojarían a quienes estén en las actividades de comercio informal.
Los indocumentados, en su gran mayoría, decidieron quedarse en el centro de Tapachula en esas mismas actividades.
A una cuadra de ahí, otros miles de comerciantes ambulantes mantienen tomadas calles, pasillos del mercado “General Sebastián Escobar”, banquetas y otros espacios públicos, pero a ellos no se les dijo nada.
De quererse aplicar la ley, como dijo García, sería bueno que alguien le explicara que el primer cuadro de la ciudad no es el parque central, sino muchas calles que llegan hasta el periférico.
El repliegue policíaco de este sábado y dejar que los migrantes continuaran posesionados de ese sector de la ciudad, fue un reflejo de que las autoridades municipales ya fueron rebasadas, no solamente por la delincuencia, sino que ahora por los indocumentados y su ley. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello