Desmantela GN Otra Caravana Migrante que Ingresó en la Madrugada por el Río Suchiate

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Más de 2 mil migrantes fueron sorprendidos y detenidos por la Guardia Nacional, luego de que en caravana ingresaron a la Frontera.

*EVADIERON LA VIGILANCIA DE LA POLICIA MEXICANA Y SE INTERNARON EN CAMINOS DE EXTRAVIO, PARA LUEGO ENFILAR HACIA TAPACHULA. *A LA ALTURA DE FRONTERA HIDALGO FUERON “ENCAPSULADOS” POR LOS CUERPOS DE SEGURIDAD Y DETENIDOS.

Tapachula, Chiapas; 22 de Enero.- El Gobierno de México mantuvo su postura este jueves de no permitir la entrada ilegal de migrantes al país, al retener a una caravana de miles de personas que burlaron la vigilancia y entraron en caravana por la mañana y avanzaban hacia Tapachula.
Los hechos comenzaron muy temprano cuando nuevos flujos migratorios de Honduras y El Salvador llegaron a la comunidad fronteriza de Tecún Umán, en lado guatemalteco.
Ahí se juntaron con los que se mantenían en las afueras de esa comunidad, luego de que habían sido repelidos días antes por la Guardia Nacional (GN), cuando entraron violentamente al país, por el municipio de Suchiate y protagonizaron un enfrentamiento con los uniformados federales.
Rotativo EL ORBE, en su edición impresa y digital, había anunciado que esos grupos de extranjeros se estaban concentrando en la ribera del río, con la intención de aprovechar cualquier oportunidad para cruzar masivamente la frontera.
Y así fue. Alrededor de las 6 de la mañana, unas seis mil personas ingresaron caminando por un camino de extravío a Chiapas, mientras que la vigilancia se había relajado creyendo que la movilización sería en el fin de semana y buscarían entrar de manera ordenada y pacífica.
Cuando se emitió la alerta, el contingente ya había pasado y se encaminó hacia la carretera que une a Ciudad Hidalgo con el resto de los municipios de la Frontera Sur.
Desplegaron sus banderas y la de Estados Unidos; también mantas y pancartas en la que expresaban su deseo de atravesar todo territorio nacional hasta llegar a la frontera con Norteamérica, en donde pedirían asilo, refugio o entrarían bajo otra formalidad.
Cantaron sus himnos y celebraron con júbilo que habían logrado su cometido de entrar a suelo azteca, por las buenas o por las malas.
Esta vez había una especie de líderes que los coordinaban en todo, incluso para romper y quemar los formatos que les distribuyeron organismos gubernamentales nacionales y extranjeros en los que se les advertía sobre las violaciones a la ley y las alternativas legales para entrar al país.
De esa manera caminaron por espacio de varias horas hasta llegar al municipio de Frontera Hidalgo, en donde decidieron hacer una pausa para que llegaran los rezagados y retomar energías, ya que el plan era llegar a Tapachula lo más pronto posible.
Sin embargo, la Guardia Nacional concentró rápidamente efectivos hacia Chiapas y esto se dirigieron hacia la carretera en la que venían los migrantes.
Pasado el mediodía, ambos grupos se encontraron a una distancia de 200 metros uno del otro. Una comisión de funcionarios federales y representantes de organismos nacionales e internacionales se acercó a ellos para entablar el diálogo.
Se les volvió a explicar que podrían ingresar a México, pero ordenada y legalmente; es decir, podrían ser trasladados a las oficinas migratoria, presentar sus identificaciones, acceder a una evaluación biométrica y firmar una solicitud formal de asilo.
Los indocumentados rechazaron la propuesta. En su lugar, uno de ellos, dijo representar a los migrantes y le exigió al Gobierno de México que no los tocaran, que respetaran sus derechos y que les permitieran transitar por territorio nacional, sin detenerlos y con apoyo humanitario.
Incluso, le dio un plazo de tres horas para que las autoridades federales les dieran una respuesta a sus peticiones, aunque adelantó que de todos modos seguiría su camino, “porque los tratados internacionales los protegían”.
Exigía también que se presentaran ante ellos funcionarios de primer nivel y con voz resolutiva, y desecharon dialogar con los que habían llegado.
La comitiva se retiró para informar a las oficinas centrales lo que había ocurrido y el pliego petitorio de los migrantes, aunque un par de horas regresaron con la misma respuesta que les dieron a sus antecesores, es decir, se rechazaba su solicitud de libre tránsito.
Además, se les dijo que tenían que regresar a Suchiate y hacer los trámites formales que les habían dicho con anterioridad.
Los indocumentados se resistieron y empezó un nuevo enfrentamiento con los uniformados, a quienes les arrojaban palos y piedras, y tenían que protegerse con los escudos antimotines.
Todo eso ocasionó una estampida humana entre matorrales. Muchos de ellos lograron llegar hasta el río, a unos 500 metros de ahí, y cruzar nuevamente a Guatemala, aunque cientos de ellos fueron asegurados y transportados en autobuses hacia las instalaciones migratorias.
Se cree que, en el caso de los que lograron huir, podrían intentar otra vez el ingreso a México de una manera similar este fin de semana, una vez que se hayan reorganizado; mientras que los asegurados podrían ser repatriados en las próximas horas.
En los municipios de Suchiate, Frontera Hidalgo y Metapa de Domínguez, las actividades estuvieron semiparalizadas este jueves. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello