Resiente el Comercio Restaurantero la Baja en Ingresos que Imposibilita Cubrir Deudas

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La crisis agobia a los empresarios de la Frontera Sur, la energía eléctrica, agua y predial acabarán con su economía.

*A CONSECUENCIA DEL DESPLOME DE LA ECONOMÍA POR LA PRESENCIA DEL CORONAVIRUS. * ADVIERTEN QUE TAPACHULA Y EL RESTO DE LOS MUNICIPIOS DE LA REGIÓN, EN UN MÁXIMO DE DOS SEMANAS, TENDRÁN QUE CERRAR TEMPORAL O DEFINITIVAMENTE.

Tapachula, Chiapas; 24 de Marzo.- Alrededor del 70 por ciento de las pequeñas, medianas y grandes empresas en la Frontera Sur están a punto de la quiebra, a consecuencia del desplome de la economía por la presencia del Coronavirus y sus efectos colaterales.
Lo peor de todo, al menos para Tapachula y el resto de los municipios de la región, se prevé que, en un máximo de dos semanas, todas esas empresas tendrán que cerrar temporal o definitivamente y despedir a decenas de miles de empleos formales.
Así lo dieron a conocer este martes en rueda de prensa, un grupo de empresarios del sector restaurantero y de centros de diversión y espectáculos de la región.
Carlos Dávila, gerente general del Grupo Boca del Río, reconoció que la psicosis generada por la llegada del Coronavirus a territorio nacional está afectando severamente la economía del Soconusco.
El turismo internacional, es decir, los alrededor de 6 mil 500 guatemaltecos que ingresaban hasta hace unos días con la Tarjeta de Visitante Regional (TVR) y dejaban una derrama de alrededor de 4 millones de Pesos diarios, ha dejado de llegar por el cierre de las fronteras por parte de esa nación.
Ante esa situación, dijo, a través de los grupos colegiados y sectores productivos, están solicitando a los tres niveles de Gobierno la reducción de al menos un 50 por ciento en los cobros por consumo de energía eléctrica, agua, predial y otros impuestos.
Así también, un subsidio del Fondo Emergente, para poder reactivar la economía del sector empresarial ante un colapso inminente.
Calculó que las ventas en la región, en términos generales, se han desplomado en un promedio del 70 por ciento en tan solo dos semanas y que, cada día que pasa, la situación es peor.
Para poder sobrevivir, según Dávila, las empresas están recurriendo a sus fondos de ahorro y límites de crédito, lo que a muchos les dará la posibilidad de operación para ese par de semanas.
“No queremos cerrar las empresas ni tampoco despedir a tantos trabajadores y por eso le estamos pidiendo al presidente Andrés Manuel López Obrador, que ponga en marcha los proyectos emergentes para los empresarios y libere los fondos”, abundó.
Lamentó que, a esta altura de la crisis, en el país todavía no se habla de estímulos fiscales, medidas financieras ni apoyos a las empresas.

Cae Afluencia 80 por Ciento en Centros de Diversión.
Por su parte, Javier Betancourt, en representación de los propietarios de discotecas y centros de diversiones y espectáculos, calculó que, tan solo en los últimos días, la afluencia a esos lugares ha caído alrededor del 80 por ciento, con tendencia a la baja.
Las empresas de ese sector en la región reportan que hay, hasta ahora, ventas demasiado bajas y temen que llegarán completamente a cero, comentó.
Coincidió en el llamado al presidente López Obrador para que intervenga en el rescate empresarial y evite con el ello el cierre y despido masivo.
Dejó en claro que no están en contra de los lineamientos que han establecido las autoridades para evitar la propagación de la enfermedad, pero requieren urgentemente del apoyo, porque aun cuando se mantengan cerrados los establecimientos, pagarán nóminas y otros gastos de operación.
Reconoció que, al menos hasta este martes, no se había definido una estrategia para evitar que la economía en México se fuera al abismo y que tampoco ninguna autoridad se ha acercado a ellos para saber los pasos que deben seguir para poder subsistir, mientras dure la contingencia.
CFE, Agua, Rentas, Nóminas, Impuestos, Créditos.
En su oportunidad, Rafael Coello, del grupo de restaurantes “El Rey del Aguachile”, indicó que es muy delicado que la población ya no salga a comer, y que el Gobierno pida disminuir el número de comensales, pero sin ofrecer alternativas para que las empresas sobrevivan.
Hay una psicosis por el Coronavirus que se ha conjugado con otros problemas, como el aumento desproporcionado, y sin justificación alguna, de los precios de los alimentos. Por ello pidió a la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), que sancione a quienes están realizando esas prácticas que también dañan a la economía familiar.
Aceptó que, dentro de un par de semanas, se verán en la necesidad de cerrar sus empresas y declararse en quiebra, despedir a sus empleados y manifestar su insolvencia para liquidarlos.
“A las autoridades de los tres niveles de gobierno se les hace fácil pedir a la población que no salga de sus casas para contener la pandemia, pero no propone ninguna alternativa para los sectores productivos y eso traerá también consecuencias graves”, indicó.
Mientras, insistió, las empresas tienen que pagar a como dé lugar los recibos carísimos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y del agua potable; rentas, nóminas, impuestos, créditos y otras obligaciones fiscales.
Aumento en la Inseguridad y Saqueos.
Por su lado, Amalia Milagros Morata, en representación de diversos restaurantes de mariscos de la localidad, indicó que, al cierre de las empresas, gran parte de la sociedad desempleada se verá obligada a robar para poder llevar alimentos a sus familias, sin ser necesariamente delincuentes.
Por obvias razones, habría un incremento en los delitos comunes, como el de robos a transeúntes y asaltos, hasta por pequeñas cantidades de dinero.
En Tapachula ya hay antecedentes de saqueos masivos por parte de la misma sociedad, recordó, y ahora ese es uno de los temores de parte de los sectores empresariales.
Habrá que tomar de referencia lo que ha ocurrido en otros países con la presencia del Coronavirus y las estrategias en materia de salud y económicas que han implementado para poder salir adelante, y ponerlas en marcha también, manifestó.
Este martes, varios bares, antros, restaurantes, centros de diversiones, entre otros en Tapachula, anunciaron públicamente su cierre, algunos por tiempo indefinido y otros de manera definitiva. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello