Tapachultecos No se Cuidan ni Creen en la Pandemia Hasta que un Pariente Cercano se Enferma o Fallece

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Tapachultecos No se Cuidan ni Creen en la Pandemia Hasta que un Pariente Cercano se Enferma o Fallece

* LÁVATE LAS MANOS, CUIDA LA SANA DISTANCIA, USA CUBREBOCAS, DESINFECTA UTENSILIOS PERSONALES, EVITA MOJARTE, YA QUE SÍNTOMAS DE GRIPE Y RESFRIADO SE CONFUNDEN CON EL CORONAVIRUS.

Tapachula, Chiapas; 12 de junio. – La terrible odisea que inició en Chiapas aquel 01 de marzo cuando se detectó el primer caso de Covid-19 en la entidad, ha llegado a su nivel más crítico. Ahora hay un promedio de cien positivos y seis muertos diarios.
La pandemia llegó a la entidad ese día con una joven, de 18 años de edad, que vino de Italia, pero al llegar al estado ya no presentaba síntomas.
Casi cuatro semanas después, el 28 de ese mes, se confirmó el séptimo paciente en la entidad, que era el primero en Tapachula; Un empresario de 85 años, derechohabiente del IMSS, que acababa de llegar de un viaje turístico en el extranjero.
Hoy en el Estado se confirma entre seis y siete muertos al día, a veces ocho, por Covid 19. Definitivamente son muchas lágrimas que caen diariamente y más las que van a caer con la pandemia.
Un ejemplo de ello se puede vivir en el Panteón Jardín de Tapachula, donde se conjugan las escenas trágicas de los funerales en las calles y de los hospitales que están saturados.
No hay espacio, oxigeno, ni los ventiladores mecánicos para la respiración intubada asistida, de acuerdo a información proporcionada por médicos encargados de atender a los infectados de este virus, quienes señalan que ya no hay cupo en hospitales.
Ellos mismos, los trabajadores de la salud, temen por sus vidas y algunos mueren, nadie se salva.
En una charla con el encargado de ese camposanto, confirmó que ahora tienen más trabajo por la pandemia. Controlan el ingreso a esas instalaciones para evitar más contagios, con medidas de no más de 20 personas; y que nadie de los dolientes entre a pie, todos en carro, para evitar la propagación.
Los mariachis y la marimba que son felicidad, en esta contingencia son sinónimo de tristeza. Tocan todos los días en el panteón y acompañan con las golondrinas en el último lecho a los ancianos y jóvenes caídos.
De acuerdo a la información proporcionada por las autoridades, los panteones en la Frontera Sur y casi en todo Chiapas, se están quedando sin espacio, están saturados; solo hay lugar en zonas alejadas, sobre todo en ciudades como Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, las dos ciudades con mayores índices de contagio.
En un recorrido de este reportero por las zonas comerciales y mercados se corroboró que la gente sigue llegando sin protección sanitaria. Por eso la pandemia crece. Por cada infectado se calcula que, al menos, hay tres más.
Los muertos llegan diariamente a los panteones y no paran. Los muerteros están como vigías, ellos mismos confirman que tienen que cavar las tumbas a cada rato.
No tienen miedo del contagio. Algunos empleados de panteones son los que se cuidan; los de la talacha, no. Ellos solo esperan con su pala y cemento para sepultar y echar tierra a aquellos que mueren del Covid 19.
En el norte de la ciudad, los incineran, ya ni el cuerpo ven, solo una caja que tal vez no saben si son los restos de su familiar, o de cualquier otro.
Una prueba de lo que está pasando es el informe de que este viernes Chiapas superó los 3 mil casos de Covid-19.
En las últimas 24 horas se ha detectado en territorio chiapaneco otros 97 infectados. De ellos 39 son de Tuxtla Gutiérrez y 16 de Tapachula.
Oficialmente van más de 200 personas que han fallecido por esas causas en el Estado, pero hay muchos más que, se cree, pudieron haber muerto por los mismos motivos, pero que no les dio tiempo de hacerse la prueba o fueron diagnosticados con neumonía atípica.
El problema es que la pandemia aún no termina de salir de la cúspide los contagios. EL ORBE/Jesús Sánchez/Omar Escamilla