Impune el Fraude en la Reconstrucción de la Zona Afectada por el Huracán Stan

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Impune el Fraude en la Reconstrucción de la Zona Afectada por el Huracán Stan
Impune el Fraude en la Reconstrucción de la Zona Afectada por el Huracán Stan

 

Tapachula, Chiapas, 31 de mayo.- Han transcurrido casi 12 años del paso del huracán Stan por territorio chiapaneco y los damnificados de aquel entonces siguen clamando ayuda.
Mientras, el ex gobernador, Pablo Salazar Mendiguchía, quien tuvo en sus manos más de 11 mil millones de pesos que se destinó para la reconstrucción de la zona afectada por ese fenómeno natural, ya anda nuevamente encabezado campañas en el Estado, en su afán de regresar a la política.
Hasta hoy en día se desconoce los motivos ue tuvieron las autoridades judiciales para no enviar a la cárcel a los funcionarios de esa gris administración, si la misma Contraloría Estatal reveló que habían confirmado la desviación de más de mil cien millones de pesos.
Esa impunidad, podría estar también cobijando a Pablo Salazar, porque si bien es cierto que en el sexenio pasado estuvo recluido en dos penales de Chiapas, los motivos fueron ajenos a la reconstrucción.
Hoy, un grupo de habitantes de la comunidad Cuatro Caminos, de este municipio, denunció que, a pesar de ser damnificados, nunca les reconocieron la vivienda que perdieron durante el paso del huracán.
Tampoco fueron escuchados ni atendidos y creen que ya no los beneficiarán, a pesar de que con toda oportunidad presentaron la documentación al Gobierno de Pablo Salazar y después al de Juan Sabines.
Entrevistado en esta ciudad al salir de las oficinas de Promotora de la Vivienda, José de la Cruz, dijo que fueron varias las familias que lo perdieron todo y que les informaron que por el momento no hay ningún proyecto en el que los puedan beneficiar, toda vez que lo relacionado a la reconstrucción ya quedó concluido, según las cuentas que entregó Sabines al Congreso del Estado..
El representante de ese grupo de damnificados explicó que afortunadamente no hubo pérdida de vidas humanas en su familia. Sin embargo, la corriente del río Coatán arrasó con alrededor de 2 mil borregos y unas cien reses, al igual que se perdieron aproximadamente mil hectáreas de cultivo, entre mango, plátano, ajonjolí y soya.
Por ello pidieron a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), que se les brinde un mantenimiento adecuado a los drenes para no volver a tener una desgracia, como la ocurrida en octubre del 2005. EL ORBE/Rodolfo Hernández González