A un mes, el AIFA sin Vuelos ni Pasajeros

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A un mes, el AIFA sin Vuelos ni Pasajeros

* No hay Servicio de Bancos ni de Casas de Cambio.

Ciudad de México, 2 de abril.- A un mes de la inauguración de la primera megaobra de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), está vacío.
Las obras continúan en las vialidades y también en el interior de la terminal aérea, donde hay más trabajadores de la construcción y curiosos que llegan a conocerlo que pasajeros.
Aunque ya se encuentra en operación, todavía se percibe el olor a pintura fresca. La tierra, la maquinaria pesada y el ruido de las herramientas funcionando hacen que sea inevitable la sensación típica de una obra negra.
Al ingresar a la terminal se percibe el clima artificial del aire acondicionado. Los 28 grados centígrados de temperatura del exterior se borran. Hay algunas personas tomándose fotos y personal de intendencia que limpia sobre lo ya limpio y barre sobre lo ya barrido. No hay mucho que hacer para ellos.
A diferencia de hace un mes, en los baños con temática prehispánica ya hay agua, y en los pasillos ya no hay venta de tlayudas ni de pejes de peluche ni cánticos de los simpatizantes del presidente López Obrador promoviendo la revocación de mandato. En su lugar hay una farmacia que vende refrescos, frituras y cigarrillos sueltos, un local de pastes y una cafetería sin servicio.
La venta para estos comercios es poca, al menos para este día, pues únicamente había programados cinco despegues con sus respectivas llegadas.
En el complejo aeroportuario todavía no hay servicio de bancos ni de casas de cambio, sólo se ven locales vacíos y en ellos publicidad con la leyenda: «Próximamente».
Al segundo nivel se llega por unas nuevas escaleras mecánicas. Cuando se está subiendo, a través de un enorme vitral, se pueden ver más obreros concentrados en su labor.
En esta planta aún hay mobiliario sin estrenar y emplayado, que en algún momento operará el personal de alguna aerolínea.
Las que ya operan, tienen empleados que mitigan el tiempo muerto entre vuelo y vuelo platicando, debajo de sus monitores que anuncian su par de vuelos para este día, y sonríen a los curiosos que pasan.
Justo a la derecha de este lugar, al final del pasillo, un enorme muro con el logotipo tricolor del aeropuerto sirve de fondo para tomarse la selfie. A su costado derecho, se encuentra la entrada para los pasajeros que se preparan para abordar, al tiempo que desde los altavoces de la terminal aérea se alterna, en inglés y en español, la frase: «Bienvenidos al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles». Sun