*Maestros de la Sección 40 del SNTE.
Tapachula, Chiapas; 9 de Diciembre de 2025.- El tema que volvió a encender los ánimos dentro del magisterio chiapaneco es el presunto desfalco de más de 450 millones de pesos cometido en la Caja de Ahorro de la Sección 40 del SNTE entre 2002 y 2021, un caso que las Bases Magisteriales Organizadas (BAMOS 40) califican como uno de los mayores golpes financieros contra los trabajadores de la educación en el Estado.
Durante la Asamblea Estatal Informativa realizada en Tapachula, integrantes del Bloque Democrático, encabezados por David Guzmán, secretario de la Contraloría, señalaron que este desfalco sigue sin resolver legalmente pese a múltiples solicitudes al Gobierno del Estado para que se concluya el proceso de investigación y se sancione a los responsables. “No puede haber impunidad. Los recursos de los maestros deben ser devueltos y quienes los desviaron tienen que responder ante la ley”, enfatizó Guzmán.
A esta exigencia se suma otra preocupación: la falta de informes financieros por parte de la Secretaría de Finanzas de la Sección 40, que en dos años y medio no ha entregado un solo documento a la Contraloría interna. La opacidad, dijo Guzmán, solo alimenta la sospecha y revictimiza al magisterio, que ha sido históricamente afectado por decisiones administrativas sin control ni vigilancia.
El bloque magisterial subrayó que el desfalco de 450 millones no puede quedar en el olvido ni ser absorbido por nuevas reformas, especialmente en torno al ISSTECH, cuyo déficit -aseguraron- proviene también de malos manejos de administraciones pasadas.
De no existir avances en las mesas de negociación, los docentes anunciaron acciones escalonadas, que incluyen un paro de 72 horas después del 15 de enero y la posibilidad de un paro indefinido.
“Si no se rinden cuentas, seremos las bases quienes demandemos a los responsables”, advirtió Guzmán, al reiterar que el magisterio no descansará hasta que el desfalco sea plenamente esclarecido y castigado. EL ORBE/ Nelson Bautista





