Aclaró que no Tiene ni ha Tenido Contratos de Construcción ni de Mantenimiento en el Tramo Ferroviario
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El Empresario Lamentó que se Quiera Utilizar una Tragedia Para Golpear Mediáticamente al Gobierno Federal
Tapachula, Chiapas; 15 de Enero de 2025.- En medio de una tormenta mediática alimentada por versiones incompletas y datos sin verificar, el ingeniero Carlos Díaz Saldaña, presidente del Consejo de Administración de Asfaltos y Derivados de la Costa, salió al frente para desmontar una narrativa que –dice- pretende convertir una tragedia en arma política.
Con una postura firme pero sobria, Díaz Saldaña leyó un comunicado donde donde ocurrió el lamentable descarrilamiento del Tren Interoceánico. “Se afirma sin prueba alguna, que el mantenimiento de ese tramo estuvo a cargo de nuestra empresa. Eso es falso”, sentenció.
Díaz Saldaña no esquivó su pasado político. Reconoció que en distintas etapas de su vida participó en procesos electorales y expresó abiertamente sus convicciones lo cual -subrayó- es un derecho legítimo. Sin embargo, advirtió que hoy se busca usar ese antecedente para fabricar una narrativa de sospecha que mezcle, de forma malintencionada, la política con hechos técnicos.
“No soy un empresario improvisado ni de escritorio”, dijo. Se presentó como Ingeniero Civil con 35 años de experiencia en infraestructura, socio activo del Colegio de Ingenieros Civiles de la Costa de Chiapas, miembro de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural y Consejero del Instituto Tecnológico de Tapachula. “Mi trayectoria está documentada en obras, no en rumores.”
Para desmontar la idea de que su trabajo depende de afinidades partidistas, enumeró proyectos realizados bajo gobiernos de distintos signos políticos: la autopista Arriaga-Huixtla en tiempos de Carlos Salinas; la atención a la emergencia ferroviaria por el huracán Mitch durante el sexenio de Ernesto Zedillo; obras tras el huracán Stan con Vicente Fox; y trabajos ferroviarios en el Istmo de Tehuantepec durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
“Mi trabajo no depende de partidos, depende de conocimientos técnicos, experiencia y responsabilidad profesional”, sostuvo.
Sobre su relación con Morena, fue claro: no está afiliado, pero es simpatizante. Recordó que sus últimas candidaturas fueron por el PRD en 2009 y 2012, y que desde entonces no ha buscado cargos de elección popular.
En el terreno estrictamente técnico, precisó que el año pasado no tuvo contratos de mantenimiento ferroviario y que hace dos años participó únicamente en el tramo Coatzacoalcos–Medias Aguas, distinto al sitio del accidente. También explicó que las obras ferroviarias cuentan con doble supervisión: una por parte de la dependencia gubernamental y otra externa, para garantizar que todo se cumpla conforme a las especificaciones.
Díaz Saldaña también aclaró su participación tras el descarrilamiento: no como responsable de mantenimiento, sino como apoyo solidario en las labores de rescate de heridos y retiro de vagones, a petición de autoridades como la Secretaría de Marina. Esa intervención le valió a su empresa un reconocimiento público por su apoyo humanitario.
Sobre los señalamientos de supuestos contratos millonarios, recordó que toda la información está en plataformas públicas como Compranet y que los distintos mecanismos de contratación -licitaciones, invitaciones o asignaciones directas- están previstos en la ley desde hace décadas, no sólo en el actual Gobierno.
“Mi trayectoria está abierta a la revisión pública. Mi nombre se defiende con hechos, no con gritos. Y mi trabajo seguirá estando al servicio de la ingeniería, no de la calumnia”, concluyó.
En un contexto donde la tragedia del descarrilamiento aún exige respuestas técnicas y legales, Díaz Saldaña apostó por una defensa basada en datos, trayectoria y claridad, buscando sacar el debate del terreno de la sospecha política y devolverlo al espacio que le corresponde: el de los hechos comprobables. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros





