Tapachula, Chiapas; 1º de Mayo de 2026.- En el marco del Día del Niño, el Museo Arqueológico del Soconusco llevó a cabo la Primera Feria Cultural de las Niñas y los Niños, una iniciativa que apuesta por la formación integral de la infancia a través del conocimiento, la identidad y el acceso a la cultura.
De acuerdo con el administrador del museo, Juan Carlos Ballinas Rizo, esta actividad reunió a diversas organizaciones como Plan Internacional, Global Children, Glasswing, Fondo Semillas Mujeres Sembrando Igualdad e Iniciativas para el Desarrollo Humano, quienes, junto con el museo, desarrollaron talleres educativos dirigidos a niñas y niños tanto locales como en contexto de movilidad.
Entre las actividades destacaron talleres de máscaras de parachico, dinámicas lúdicas para aprender arqueología y recorridos guiados tanto en el Museo Arqueológico del Soconusco como en el Museo de Tapachula. Estas acciones buscan no solo fomentar el aprendizaje, sino también fortalecer el sentido de pertenencia y la preservación del patrimonio cultural.
Ballinas Rizo destacó que esta es la primera edición de la feria, con la intención de consolidarse como un espacio permanente que convoque a más instituciones educativas y sociales en futuras ediciones. “Se trata de sembrar en la niñez el valor por nuestras tradiciones y el conocimiento de lo que somos como sociedad”, señaló.
Además, subrayó que actualmente el acceso al museo continúa siendo gratuito, lo que representa una oportunidad para que más familias conozcan la riqueza cultural de la región del Soconusco y la zona arqueológica de Izapa.
Este tipo de actividades adquiere relevancia en un contexto social donde la niñez enfrenta diversos retos, especialmente en zonas fronterizas. Apostar por la cultura y la educación se convierte en una herramienta clave para fortalecer el tejido social, promover la inclusión y generar entornos más equitativos.
Con iniciativas como esta, Tapachula avanza en la construcción de espacios donde la niñez no solo celebra su día, sino que también aprende, convive y se reconoce como parte de una historia y una identidad que vale la pena preservar. EL ORBE/ JC





