* Parcelas Producen Entre 60 y 100 Kilogramos por Cosecha.
Tapachula, Chiapas; 17 de Junio de 2026.- La producción de cacao en la región atraviesa una de sus etapas más críticas, debido al avance de la moniliasis, una enfermedad que ha reducido drásticamente los niveles de cosecha y puesto en riesgo la economía de cientos de familias dedicadas a esta actividad agrícola.
Juan Álvarez Díaz, productor local, señaló que las afectaciones provocadas por esta plaga han generado pérdidas históricas en los cultivos, al grado de que parcelas que anteriormente producían entre 800 kilogramos y una tonelada de cacao, apenas alcanzan actualmente entre 60 y 100 kilogramos por cosecha.
Sin embargo, aseguró que la moniliasis se ha convertido en la principal amenaza para el cultivo.
El problema es constante, aunque se realicen fumigaciones, los nuevos brotes se secan y la enfermedad continúa propagándose, especialmente durante la temporada de lluvias, comentó.
A esta situación se suma el incremento en los costos de producción. Los agricultores afirman que los recursos destinados al combate de plagas resultan insuficientes frente al encarecimiento de fertilizantes, productos fitosanitarios y mano de obra.
Álvarez Díaz reconoció que programas federales como Sembrando Vida han contribuido al fortalecimiento del campo, sin embargo, señaló que muchos pequeños productores quedan excluidos debido a los requisitos establecidos, entre ellos la posesión de una superficie mínima de 2.5 hectáreas.
Quienes no acceden al programa reciben apoyos limitados que, aseguran, no cubren las necesidades reales del cultivo.
Otro de los desafíos que enfrenta el sector es la comercialización. Los productores denuncian que los intermediarios continúan adquiriendo el cacao a precios bajos en las comunidades, obteniendo posteriormente mayores ganancias en los mercados nacional e internacional.
Ante este panorama, hicieron un llamado a las autoridades para impulsar mecanismos de compra directa que permitan eliminar el intermediarismo y garantizar precios más justos para quienes trabajan la tierra. EL ORBE/Nelson Bautista






