*La Mayoría es por el Uso Prolongado de Dispositivos Electrónicos.
Tapachula, Chiapas; 9 de Julio del 2026.- El incremento en el uso de teléfonos celulares, tabletas, computadoras y otros dispositivos electrónicos ha provocado que cada vez más niñas, niños y adolescentes presenten problemas visuales a edades tempranas, por lo que especialistas recomiendan realizar revisiones periódicas para detectar cualquier alteración antes de que avance.
El asesor visual de La Lentería, Daniel Luna, señaló que actualmente es común encontrar menores con altos grados de miopía que nunca habían sido evaluados por un profesional, debido a la falta de cultura de prevención en salud visual.
Los niños con miopía requieren revisiones de control cada seis meses o cada año, dependiendo de cada caso, DIJO, con el objetivo de monitorear si la graduación aumenta y, de ser necesario, implementar tratamientos que ayuden a frenar el deterioro de la visión.
Entre los padecimientos más frecuentes en la población infantil y juvenil destacan el ojo seco, la irritación ocular y el pterigión o carnosidad, problemas que se han vuelto más comunes por la exposición prolongada a pantallas digitales y la escasa protección de los ojos, señaló.
Quienes permanecen más de cuatro horas al día frente a dispositivos electrónicos deberían utilizar lentes con tratamiento de protección para pantallas, conocidos como antiblue, afirmó, aun cuando no requieran graduación, ya que ayudan a disminuir la fatiga visual.
Añadió que, además de la revisión en niños, es recomendable que las personas mayores de 40 años utilicen lentes para lectura cuando comienzan las dificultades para enfocar objetos cercanos, mientras que a partir de los 60 años deben realizarse estudios de fondo de ojo para detectar oportunamente enfermedades como glaucoma y cataratas.
Finalmente, invitó a la población a realizarse exámenes visuales de manera preventiva, ya que una detección oportuna permite corregir problemas de visión, evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida, especialmente en menores de edad cuyo desarrollo escolar puede verse afectado por una deficiente salud visual. EL ORBE/ JC






