Tapachula, Chiapas; 9 de Julio del 2026.- Mientras países como Perú fortalecieron durante las últimas dos décadas sus programas de economía social para impulsar la producción y exportación de café, México dejó de invertir en este tipo de estrategias, situación que ha limitado la competitividad del sector, aseguró Jorge Aguilar, coordinador comercial del Centro Agroecológico San Francisco de Asís.
Explicó que el comercio justo representa alrededor del cinco por ciento del mercado mundial del café, con cerca de ocho millones de sacos comercializados bajo este esquema, el cual otorga un diferencial económico conocido como «premio social», además de beneficios para productores de café orgánico y pequeñas cooperativas.
Señaló que Perú logró posicionarse como líder en certificaciones de comercio justo gracias a una política sostenida de financiamiento, infraestructura, capacitación, centros de acopio y fortalecimiento de organizaciones de productores, lo que le permitió mejorar su calidad y acceder a mercados internacionales con mejores condiciones comerciales.
En contraste, afirmó que México no perdió la calidad de su café, sino que dejó de construir el andamiaje necesario para acompañar la exportación. Actualmente hacen falta esquemas de financiamiento, factoraje agrícola, seguros, transporte, equipamiento, bodegas y centros de acopio que permitan incorporar el producto a las cadenas globales de valor, indicó.
Aguilar destacó que el café chiapaneco mantiene una calidad reconocida a nivel internacional, sin embargo, sin el respaldo de infraestructura y mecanismos de comercialización, resulta difícil aprovechar ese potencial.
México pasó de ocupar el quinto lugar mundial entre los países exportadores de café al sitio once. No obstante, el consumo interno también ha crecido de manera importante, al grado de que el país consume cerca del 50 por ciento de su producción y, al mismo tiempo, importa alrededor de dos millones de sacos, principalmente de Vietnam y Sudamérica, debido a que la producción nacional aún resulta insuficiente para cubrir la demanda.
Finalmente, subrayó que los consumidores mexicanos están migrando hacia cafés tostados y de especialidad, lo que representa una oportunidad para los productores nacionales, siempre y cuando existan políticas públicas que fortalezcan la economía social y permitan agregar valor al café mexicano desde su origen. EL ORBE/ JC






