* Departamento de Seguridad Busca Agencia Para la Operación de las Aeronaves.
Ciudad de México.- En gobierno de Estados Unidos (EU), encabezado por el Presidente Donald Trump, impulsa actualmente la creación de una flota aérea propia para fortalecer su política de deportaciones masivas y reducir su dependencia de las empresas privadas que hasta ahora realizan la mayoría de los vuelos de expulsión de migrantes, reporta Bloomberg. Lo anterior en medio de la polémica y la exigencia de justicia por la muerte del migrante mexicano Lorenzo Salgado a manos del ICE.
De acuerdo con el medio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) ya inició la búsqueda de una firma que se encargue de operar y mantener las aeronaves que utilizará para viajes de deportación, repatriaciones voluntarias, evacuaciones médicas, transporte de funcionarios y misiones de respuesta a emergencias.
La convocatoria, difundida esta semana como parte de un estudio de mercado previo a la licitación formal del contrato, contempla una flota integrada por dos aviones C-37B o modelos equivalentes Gulfstream G650ER, además de siete Boeing 737-700 o aeronaves similares, detalla Bloomberg.
De esta manera, el órgano estadounidense busca una operación capaz de funcionar las 24 horas del día, incluso con poca anticipación, para atender misiones tanto dentro como fuera del país. Sumado a ello, la empresa deberá proporcionar pilotos, copilotos, sobrecargos y, cuando sea necesario, enfermeros de vuelo y personal de seguridad para las distintas operaciones.
El contrato, señala la agencia, podría entrar en vigor el 28 de julio de 2027 y extenderse hasta el 27 de julio de 2032, sin embargo, el DHS no ha revelado hasta el momento el monto estimado de la licitación.
Según el medio, el proyecto comenzó durante la gestión de la entonces Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, e incluía la compra de un Boeing Business Jet equipado con 17 asientos para pasajeros, cocina completa y dos dormitorios. Sin embargo, no está claro si dicha aeronave formará parte del contrato que prepara el DHS.
Actualmente, la mayoría de los vuelos de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se realizan mediante aeronaves privadas contratadas por el gobierno, por ello, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional sostienen que disponer de aviones propios permitirá reducir la dependencia de dichos proveedores y disminuir los costos a largo plazo.






