Tapachula, Chiapas 24 de julio 2026- La salud mental de los elementos de la Policía Municipal se ha convertido en un tema prioritario debido a las condiciones de estrés, las extensas jornadas laborales y la presión constante que enfrentan durante el desempeño de sus funciones. Especialistas advierten que estos factores incrementan el riesgo de padecimientos emocionales si no reciben atención oportuna.
La psicóloga y colaboradora de CFO, Adela Alisson Nozona Villarreal, explicó que el trabajo policial implica un desgaste físico y psicológico permanente.
Además de las exigencias operativas, muchos agentes permanecen largas horas alejados de sus familias, lo que dificulta mantener una vida personal equilibrada y favorece la acumulación de tensiones.
La especialista señaló que otro desafío es el estigma que aún existe hacia la atención psicológica. Indicó que, especialmente entre los hombres, persiste la resistencia a expresar sus emociones o solicitar ayuda profesional, mientras que en Chiapas todavía prevalecen prejuicios que asocian la terapia con debilidad o enfermedad.
Entre las señales de alerta destacan el aislamiento repentino, cambios drásticos de conducta, alteraciones en el estado de ánimo y comportamientos de despedida, como regalar objetos personales o dejar mensajes escritos.
De acuerdo con datos del INEGI, Chiapas registra una tasa de 3.6 suicidios por cada 100 mil habitantes. Aunque se encuentra entre las más bajas del país, la especialista subrayó que cada caso representa una pérdida irreparable y debe motivar acciones preventivas.
Finalmente, exhortó a las autoridades y mandos de las corporaciones de seguridad a incorporar evaluaciones psicológicas periódicas, desde el ingreso y durante toda la carrera policial, con el propósito de proteger el bienestar emocional de quienes tienen la responsabilidad de salvaguardar a la población. EL ORBE/Nelson Bautista






