ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Por Oscar D. Ballinas Lezama
Mercaderes de la Educación

“Basta de abusos con las cuotas escolares”, expresó el senador Luis Armando Melgar, refiriéndose a las escuelas públicas que no son vigiladas por ninguna autoridad, mientras sus directivos hacen lo que les viene en gana con el cobro de las cuotas de inscripciones y mensualidades.
Para nadie es secreto que la educación en México se ha convertido en un mercado, donde los afectados de siempre son los niños y jóvenes que buscan superarse a través del estudio; la mayoría de las veces sus sueños son truncados por la falta de recursos económicos que se imponen en esos ‘templos del saber’.
Es cierto lo que ahora propaga el senador costeño, sobre que ha escuchado el reclamo de padres de familia atosigados con las excesivas cuotas que les obligan a pagar para aceptar a sus hijos en escuelas públicas, donde debería haber transparencia sobre la base de que la educación pública es gratuita.
Melgar enfatizó que la Secretaría de Educación ha declarado hasta el cansancio, que las cuotas son voluntarias y que tanto las inscripciones, el uso de uniformes o la entrega de libros no debe de estar condicionada a una cuota, por lo que los padres de familia deberían denunciar a quienes lo exigen.
En la realidad, nadie respeta esa disposición de la SEP o el gobierno, que no han tenido más que ‘hacerse de la vista gorda’ y considerarlo ‘un mal necesario’, como sucede con la prostitución que se prohíbe por las leyes; sin embargo, ninguna autoridad ‘agarra el toro por los cuernos’ y hace cumplir la ley, por el contrario, les ha servido a muchos para ‘hacerse de mulas Pedro’ impulsados por la corrupción y la impunidad con que se opera en este país, y permiten que cualquiera viole la ley, siempre y cuando pague su ‘respectiva cuota bajo el agua’.
Así de simple y sencillo mi querido senador, sin embargo, es bueno que voces con la fuerza de un legislador como usted predique en medio de ese desierto de sordos y ciegos que existen en el Congreso de la Unión, hombres y mujeres que en su mayoría se dedican a llevar ‘agua a su molino’; pocos son los que se salvan de este estigma, el pueblo los conoce, pero sigue callado y votando en tiempos de elecciones por los más sinvergüenzas, llevando en el pecado la penitencia.
La educación pública como la privada son la misma gata, nada más un poco revolcada; el pueblo se queja de directores y maestros corruptos en todos los niveles educativos, sin que jamás sean investigados; como en el caso de las secundarias, preparatorias y universidades, en donde se presume que suceden actos de corrupción para aceptar a los jóvenes, al grado de que después de aprobar sus exámenes del CENEVAL y pagar por ello un mínimo de dos mil pesos, les vuelven a realizar evaluaciones propedéuticas que desde luego se hacen bajo el pago de otros dos mil pesos; se rumora que existen facultades en donde llegan a pedir hasta 40 mil pesos para ‘aprobar’ esos exámenes. ¿Será?
Finalmente, el parlamentario soconusquense expresó: “Es necesario construir ciudadanía y denunciar los abusos que afectan nuestra economía, la educación es la semilla del futuro para nuestros hijos, nadie puede condicionar ese derecho, la educación es la base para hacer un Chiapas productivo”, terminó diciendo Melgar Bravo.
En otras cosas, el diputado Eduardo Ramírez Aguilar, presidente del Congreso del Estado, manifestó que los legisladores bajo su liderazgo están revisando las propuestas de iniciativas para atajar de manera contundente el micro delito.
Explicó que no obstante es una entidad segura, comparada con el resto del país aún falta mucho por hacer para detener los delitos urbanos, entre los que están los cometidos por carteristas, el asalto callejero, son entre otros los que generan un clima de incertidumbre en ciudades como Tuxtla Gutiérrez y Tapachula.
Manifestó que las leyes se modifiquen, se aumenta la vigilancia policiaca y las sanciones para estos delitos aumenten, la sociedad juega un papel importante con su participación, la que indudablemente no debe de ser justicia por la propia mano, porque entonces saldría peor el remedio que la enfermedad.
Finalmente explicó que la seguridad es un trabajo conjunto entre autoridades y la sociedad civil, de ahí que se seguirán impulsando programas como ‘vecino y taxista vigilante’ en los que todos participan como coadyuvantes.
Todo eso está bien, el problema es que la sociedad soconusquense sigue ‘al filo de la navaja’ porque ningún programa oficial ha podido detener la avalancha de inseguridad; las diversas corporaciones policiacas no han ‘podido con el paquete’ y ahora se empiezan a echar la bolita de los malos resultados. El gobierno debería ‘cortar cabezas’ entre altos y medios mandos, despedir a quienes no han dado la talla y nombrar a gente más preparada en estos menesteres, amén de que sean incorruptas, cosa que se antoja casi imposible en estos tiempos, pero algo debe hacerse para combatir realmente la inseguridad, no sólo de ‘dientes para afuera’.
Alguien sabe ¿dónde andan ‘los 500’?, ya se regresarían a Tuxtla, ¿siguen sombreándose o acuartelados?; mientras el crimen organizado sigue haciendo de las suyas, ante una sociedad apática, conformista y resignada, que está viendo la tormenta y no se hinca.
Ya para finaliza, “Es necesario humanizar los procesos judiciales”, manifestó Rutilio Escandón Cadenas, presidente del Supremo Tribunal de Justicia, quien habló de las personas que han recibido el beneficio de la libertad, gracias a las gestiones de quienes integran la mesa de reconciliación, un órgano permanente del gobierno del estado, encargado de formular recomendaciones a las autoridades correspondientes, para que procuren la legalidad y el respeto a la garantía del proceso y los derechos humanos.
“Estamos cumpliendo con el debido proceso, porque debe acabar la corrupción en el sistema de justicia, es el momento de actuar, si lo que queremos es servir a Chiapas de manera honesta”, precisó el ‘centinela de la casa de la justicia’.