ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

 

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo”. (Lucas10:27)

El Hoyo Negro
Oscar D. Ballinas Lezama

Estamos en la víspera de la llegada del 2018; mientras el mundo sigue convulsionándose entre los fenómenos naturales y la maldad de la mayoría de los seres humanos, que parecen haber perdido los caminos que lo llevan a Dios.
Los presagios no pueden ser peores para la humanidad, que poco a poco está siendo jalada hacia el ‘hoyo negro’ que han hecho en las sociedades los políticos que buscan en forma insaciable obtener dinero y poder, sin importar cómo, ni a quién tengan que destruir para lograr sus perversos fines.
Con la llegada de gobernantes como Donald Trump, las Naciones Unidas se han preocupado porque el ‘Rey del Norte’ parece estar más loco que una cabra; lleno de soberbia y con un espíritu racista, no solo pretende imponer sus condiciones entre todas las naciones, sino que además se ha convertido en el enemigo número uno de las razas mestizas, principalmente de los mexicanos.
La tercera guerra mundial puede estallar en cualquier momento, porque al igual que ‘el rey pelos de elote’, hay otros deschavetados en el planeta, como en el caso del mandatario norcoreano que quiere ponerse con ‘Sansón a las patadas’ y a cada rato le ‘jala la cola al tigre’.
Lo malo no es que estos dos personajes llenos de soberbia y locura se den hasta con la cubeta, sino las consecuencias que traería ese pleito, llevado a una guerra criminal que no dejaría piedra sobre piedra, porque los armamentos nucleares barrerían con todo vestigio de vida en la Tierra.
Por otro lado, pareciera que Dios sigue enviando avisos a todos los mortales con la finalidad de que traten de cambiar su forma de vida, que en la búsqueda del progreso no han tomado conciencia del grave daño que le están haciendo al planeta, al contaminar mortalmente el agua, la tierra y el aire.
En el 2017 los eclipses marcaron el punto de partida de lo que es considerado por estudiosos de la Biblia, como las ‘señales de los últimos días’, sin embargo, la comunidad científica los menciona dentro de los fenómenos naturales que se están incrementando por el calentamiento global como en el caso del exceso de tormentas, huracanes, terremotos, tsunamis, sequías y otras calamidades que traen aparejadas el hambre, la muerte de personas y animales, enfermedades y el colapso de la economía de los países afectados.
“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de la gentes, confundidas a causa de los bramidos del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra”. (Lucas 21:25-36)
Los mexicanos han sufrido en carne propia estas cosas llamadas ‘señales’, por los estudiosos del libro de libros, y considerados fenómenos naturales por los científicos; el caso es que a los habitantes de la nación azteca les ha ‘llovido en su milpita’ y en este 2017, que mañana culmina, les fue como en feria y cientos de afectados se quedaron en la calle por la destrucción de sus bienes y aún no se reponen; los que perdieron a sus familiares tocados por el ángel de la muerte, aún no se resignan, pasaron una amarga navidad y despedirán el año con pocas esperanzas.
Los políticos, con sus excepciones, volvieron aprovecharse del ‘río revuelto, para llevar agua a su molino’; sin embargo, como México es el país de las maravillas, en donde nunca pasa nada y cuando pasa, tampoco pasa nada, es la hora que nadie sabe qué sucedió con los miles de millones de Pesos que la comunidad internacional, así como renombrados artistas y deportistas, aportaron para los damnificados. ¿Dónde quedó la bolita?, a saber mi rey, yo vengo de la tierra del ‘príncipe Yolonam’, donde la gente no tiene memoria ni espíritu de lucha.
El pueblo de México parece estar destinado a continuar con su pesadilla sexenal, los aumentos de Pemex al precio de las gasolinas y de la CFE, por el servicio de energía eléctrica (ambas empresas presuntamente ya privatizadas) seguirán ahorcando cada vez más a la raquítica economía de los que viven en este país.
La inseguridad y la violencia provocada por el crimen organizado y la ‘bestia de mil cabezas’, que se presume tiene el control del destino de los mexicanos, la militarización y la apatía de las Comisiones Nacional, Estatal y Municipal de los Derechos Humanos, que no han servido ni para tiro de escopeta; finalmente, el círculo vicioso de corrupción e impunidad de los políticos mexicanos sigue siendo un mal augurio.
Ojalá que Dios toque el corazón de cada miembro de la sociedad en nuestro México lindo y querido, y que en verdad la gente se unifique para buscar la mejor solución a los problemas que nos tocan, y que el 2018 -que iniciará en unas cuantas horas- sea de progreso, amor, buena vibra que llene de luz a todos. Dios nos ampare y guie. Feliz Año les deseamos a todos nuestros lectores y amigos.