OPINIÓN PÚBLICA

703
OPINIÓN PÚBLICA
OPINIÓN PÚBLICA

La Maestra Chiapaneca
Gonzalo Egremy

*Difícilmente regresará con un ánimo protagónico, pero definitivamente buscará dirigir, tras bambalinas, la recuperación de lo que considera suyo y le quitaron.

*Nacida en Comitán, Elba Esther Gordillo, logró escalar los más altos cargos públicos como líder del SNTE, pero también tuvo desgracias familiares.

En los primeros minutos de anteayer miércoles, la profesora Elba Esther Gordillo Morales recuperó su libertad al no haberle acreditado la PGR los delitos de lavado de dinero, delincuencia organizada y otros.
Estuvo bajo proceso y en prisión cinco años y cinco meses, hasta que un Magistrado federal la exoneró de las acusaciones del Gobierno de Peña Nieto.
En un artículo publicado por ADN Político, de Porfirio Salinas, indica: “Este miércoles nos despertamos con la noticia de que Elba Esther Gordillo, La Maestra, fue exonerada durante la madrugada de los cargos en su contra, consiguiendo así su libertad inmediata después de más de cinco años presa (o arraigada).
“Las reacciones, rumores y teorías conspiratorias no se han hecho esperar. La Maestra ha sido uno de los actores políticos más polémicos y más relevantes de los últimos 30 años.
Después de un fallido intento de este gobierno saliente por debilitarla, a partir de hoy pareciéramos estar ante un inminente regreso triunfal a la vida pública.
La exoneración no debería sorprendernos tanto. Desde su aprehensión a principios de 2013, era sabido que el caso no estaba suficientemente bien armado. El equipo legal de La Maestra fue ganando terreno.
El pleito pareció volverse personal entre Enrique Peña Nieto y La Maestra. Incluso, ella pasó por momentos personales muy complicados, como sus problemas de salud o como la muerte de su hija Mónica (entonces Senadora), y aún en esos momentos el gobierno fue feroz.
Pero la pregunta realmente importante hoy es: ¿cómo regresará la Maestra a la esfera pública? Desde la madrugada empezó a circular un comunicado de ella, anunciando que será hasta el 20 de agosto cuando emita un posicionamiento público.
Hábil como es, debe estar pensando muy bien sus primeros pasos, y también generando expectación de su regreso.
Si algo sabemos de La Maestra, es que entiende muy bien los momentos políticos y sociales.
Difícilmente regresará con un ánimo protagónico o de visibilidad. Pero definitivamente buscará dirigir, tras bambalinas, la recuperación de lo que considera suyo y le quitaron.
Los más nerviosos en este momento deben ser Juan Díaz, del SNTE, y Luis Castro, de Nueva Alianza, hoy en extinción. Cada uno, desde su trinchera, traicionó a La Maestra, que fue justamente quien los hizo y los llevó a la fama.
No olvidemos que solo unos meses después de la detención, Luis Castro dio un albazo en el partido y quitó intempestivamente a Mónica Arriola de la Secretaría General, sin mayor explicación, en contubernio con el Comité Ejecutivo Nacional, formalizándolo posteriormente en un Consejo Nacional Extraordinario.
Por su parte, Juan Díaz, quien asumió la dirigencia nacional del SNTE de manera interina ante la aprehensión de La Maestra, se dedicó a debilitar y excluir a Maricruz Montelongo de las decisiones del sindicato, incluso separándola de las fundaciones que controlaba, como la polémica Fundación del Centro Cultural del México Contemporáneo.
Una de las batallas que se espera de La Maestra en los próximos meses es justamente recuperar la Dirigencia, poniendo a alguien allegado.
No olvidemos que Díaz realizó un Congreso Nacional para elegirse de manera formal como Dirigente Nacional del SNTE, contraviniendo sus propios estatutos, pues él como interino no podía contender por el cargo.
En principio, el periodo de Gordillo debería terminar este noviembre; sin embargo, ante el albazo de Juan Díaz, será necesario demostrar la ilegalidad con la que se eligió él como dirigente, y así truncar su periodo y llamar a nuevas elecciones para arrancar un nuevo periodo.
Retomar el liderazgo sindical sería un primer paso para recuperar presencia e influencia. Un segundo paso será decidir qué hacer políticamente. Ante la extinción de Nueva Alianza en las pasadas elecciones, se facilita el camino, pues ya no es necesario pelear por el partido.
Castro cometió el grave error de no saber dialogar con López Obrador a tiempo y mantenerse firme con Peña, costándole así el registro.
Tanto Díaz como Castro prefirieron pactar con el actual gobierno ante la captura de Gordillo, y se beneficiaron ampliamente de las dádivas económicas gubernamentales para apoyar la Reforma Educativa, generando profundas divisiones en el magisterio y el partido, y abriendo el espacio a manifestaciones radicales como la CNTE.
Recordando que justo la Maestra se había manifestado en contra de la manera en la que se planteó la Reforma Educativa, hoy hay un interesante caldo de cultivo para unificar corrientes no sólo del SNTE, sino de la propia CNTE, en un proyecto de recuperación de poder e influencia.
Ya durante los últimos años se inició el movimiento de Maestros por México, que incluye a disidentes de ambas organizaciones, y que tiene entre sus promotores a gente cercana a Gordillo.
Mucho se ha elucubrado acerca de una posible intervención de López Obrador en la exoneración. Es un poco difícil de creer ya que, si bien hubo grupos relacionados con Gordillo participando en las elecciones, en realidad nunca hubo espacios claros para ellos ni cercanías visibles.
Por otro lado, es incluso perjudicial públicamente para el (a partir de hoy) presidente electo el que hoy se haya concretado la exoneración. Pueden ser señales, ya sea de algunos en el Poder Judicial o incluso del gobierno, para que el presidente electo ‘le baje’ un poco a su ritmo postelectoral. Una suerte de advertencia.
Por lo pronto habrá que estar pendientes de lo que La Maestra anuncie el 20 de agosto, y poner particular atención en lo que no diga, ya que serán más relevantes los mensajes entre líneas que los pronunciamientos.
De lo que sí podemos estar seguros es que La Maestra regresará, y regresará en serio. Que se cuiden los que se le atravesaron en el camino”, concluye Porfirio Salinas, y no es para menos. Aunque la realidad está por verse…¿no cree usted? //Salud