ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Porque no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados y gobernadores de las tinieblas de este siglo (Efesios 6:12)

El Talón de Aquiles
Oscar D. Ballinas Lezama

Los días pasan bajo la luz del sol y de la luna, mudos testigos de la maldad del hombre, el amor parece haberse enfriado y con ello aumentaron los tiempos de violencia, prevaleciendo la ley de la selva que obliga a la gente a sobrevivir, ‘rascándose cada quien con sus propias uñas’.
Si bien en casi todos los países del mundo la inseguridad ha incubado todo tipo de violencia, México se encuentra entre los primeros lugares de crímenes, secuestros, asaltos y drogadicción; convirtiéndose en el ‘Talón de Aquiles’ de las tres instancias de Gobierno ante una sociedad resignada a su suerte y que no sabe a qué santo encomendarse, para librarse del lazo del cazador y la peste destructora.
La violencia está contaminando a sociedades completas, convirtiéndose en una pesadilla que parece no tener fin. No hay día de Dios en que mucha gente no sufran las consecuencias generadas por los demonios del odio, la envidia, la ambición, la venganza, el desamor hacia sus semejantes, muchas veces entre su propia familia.
Difícilmente una sociedad avanzará hacia el progreso apuntalada únicamente en proyectos de infraestructura en todas las áreas; mientras que se permite el olvido del rescate de los valores morales, aunque se habla de combatir la corrupción mediante castigos carcelarios, despidos laborales o simplemente aplicando el ‘borrón y cuenta nueva’, para que los infractores de la ley obtengan al menos el desprecio de una sociedad, que desafortunadamente parece no tener memoria, convirtiendo sus problemas en un cuento de nunca acabar.
El sol no se puede tapar con un dedo, la nación azteca al igual que muchas otras del mundo está abriendo una brecha muy peligrosa en la pérdida de sus valores morales, lo que los lleva peligrosamente al extravío de la conciencia social.
Los nuevos gobernantes que han mostrado venir con ‘la espada desenvainada’, jurando y perjurando que van a poner todo lo que está de su parte para enderezar entuertos, deberán cumplir con la palabra empeñada y no se vayan a convertir en más de lo mismo, porque en este país el horno ya no está para bollos, sus habitantes ya no quieren queso, sino salir de la ratonera.
A los mexicanos les queda claro que el nuevo dueño de la ‘silla del águila’ ha heredado una verdadera papa caliente’ y que a pesar de sus buenas intenciones, no va a ser fácil cambiar las viejas costumbres y modo de pensar de un pueblo que parece haberse extraviado en sus propios caminos.
Dicen que ‘gallina que come huevo, aunque le quemen el pico’; un gran número de habitantes de este país está acostumbrado a sobrevivir dentro de la corrupción, que no es ejercida solamente por los que tienen el sartén por el mango en el Gobierno, éste cáncer de maldad ha contaminado a millones de personas de todos los niveles sociales, por lo que extirparlo sin temor a contagiarse será muy difícil, aunque a largo plazo no es imposible.
Será en los primeros seis meses de administración de los nuevos gobernantes en que los mexicanos van a saber de qué están hechos; todo mundo le está pidiendo a Dios que se dé una renovación en la política, sin embargo, para lograrlo será necesario y fundamental el rescate de los valores morales, manifiestan algunos analistas de la sociedad.
Nadie que esté cuerdo puede negar que se está viviendo un enorme vacío de valores; inmersos en la modernidad los padres de familia y las generaciones actuales, han permitido que se abra una enorme brecha, sobresaliendo la falta de respeto de los niños y jóvenes hacia sus padres, abuelos, maestros y personas mayores; ya no se enseña la tolerancia, la generosidad, la honestidad, entre otros valores que son necesarios para una sociedad que se jacta de buscar el progreso.
Las escuelas al igual que los hogares se han extraviado en el internet y los celulares, que se han convertido en una especie de droga, sin la que les es difícil sobrevivir; hasta ahora, algunas iglesias, no todas, están haciendo el papel de rescatistas de esos valores morales, más allá de la salvación del alma que afirman buscar con el conocimiento de la Biblia, ponen su granito de arena para medio equilibrar la vida de almas perdidas que les escuchan y aprenden de esa palabra.
Es increíble que en pleno siglo XXI existan gobernantes que justifiquen la corrupción como parte de la cultura de los mexicanos, deberíamos sentirnos avergonzados con un líder político de esa calaña, que acepta lo malo como un estilo de vida, o de los papás que enseñan a sus pequeños hijos a tomar alcohol, permitiéndoles también que se expresen con groserías o vulgaridades; nuestra sociedad ha dado un viraje completo a su comportamiento de hace dos décadas.
Mucha gente ha tirado a la basura lo relacionado con el acercamiento a Dios, pensando que cada quien puede hacer lo que se le dé la gana; dicen los conocedores de estos temas que la sociedad actual vive una profunda desmoralización, porque parecen haber perdido el sentido de la vida.
Todos nuestros planes y sueños dependen de la voluntad de un creador, así como de nuestra fe y deseos de cumplirlos; por lo que deberíamos dar gracias a Dios, el amanecer vivo ya es ganancia, pero si además practicamos el amor y respeto hacia nuestros semejantes ya estamos del otro lado. Sin buscar ser santos, podríamos practicar un poco de misericordia con los demás, ¿No cree usted? Feliz domingo.