EL QUINTO PODER DE MEXICO

476
EL QUINTO PODER DE MEXICO
EL QUINTO PODER DE MEXICO

“El Año de Hidalgo”
Ernesto L. Quinteros

Los funcionarios municipales en Tapachula están “en el año de Hidalgo”, no hay día en que no se ventile en las redes sociales o en los medios de comunicación, cómo están dejando a nuestra querida ciudad y le están metiendo duro al saqueo.
A los funcionarios locales no les gusta que se dé a conocer que “el comercio informal o el ambulantaje” -como comúnmente le decimos- se haya apoderado de calles y banquetas del primer cuadro de la ciudad, incluso, hasta de los accesos a hospitales como el IMSS, el antiguo Hospital Regional y ahora en los alrededores del nuevo, que fue inaugurado recientemente por autoridades estatales y federales.
Es sin duda grosero y absurdo, raya en el desorden y valemadrismo la forma en cómo ha crecido en Tapachula el comercio informal, y con ello no solamente se genera un aspecto de desorden urbano y suciedad, en donde se vende todo tipo de productos, tanto alimenticios como de dudosa procedencia.
También esta expresión del desempleo genera “inseguridad”, pues el exceso de puestos, mantas y estructuras provisionales ha contribuido a que bandas delictivas dedicadas al robo de transeúntes aprovechen estos asentamientos como refugios para cometer sus fechorías, como sucede en el centro de Tapachula.
Y del “ambulantaje” tampoco se salvan las plazas comerciales del sur de la ciudad. Sobre la prolongación de la 4ª Sur en la entrada principal de las empresas, decenas de comerciantes informales que venden todo tipo de frituras en triciclo, ya se apoderaron del lugar y también utilizan como baño público el estacionamiento, provocando olores fétidos.
Los gerentes de estos comercios establecidos se han quejado con las autoridades municipales, pero estos simplemente se hacen de la vista gorda.
Y así le podríamos señalar un sinfín de espacios públicos, como parques, calles y jardines que hoy cuentan con cientos de comerciantes ambulantes.
Y usted, amable lector, se preguntará ¿responsabilidad de quién es?, pues nada más y nada menos que del Ayuntamiento de Tapachula aún presidido por Neftalí Del Toro Guzmán, quien dejará como herencia a la próxima administración municipal, miles de comerciantes informales, que dicho sea de paso, pagan a la autoridad municipal una módica cuota diaria para dejarlos trabajar.
Cuotas que por cierto, nadie sabe a dónde van a parar, pues según reportes financieros, de todo lo que se cobra ingresa una parte mínima.
Todo indica que la ambición es desmedida por parte de los funcionarios locales, porque si hacemos cuentas de lo que cobran a diario por los diferentes espacios del comercio ambulante en Tapachula, es una millonada de Pesos al mes.
Sé que los funcionarios locales no les gustan los comparativos, menos al Edil en turno, y pegan de brincos cuando se hacen las mediciones de resultados de administraciones anteriores y se comparan con la mediocre actuación de las actuales.
Pero vale la pena comentar que cuando transcurrió la administración municipal 2012-2015, autoridades locales, estatales y federales hicieron un esfuerzo nunca antes visto en la ciudad, y por primera vez “limpiaron el centro de Tapachula de ambulantaje”.
Pero no fue todo, construyeron un sendero peatonal moderno y funcional, se ilumino el centro, así como se hicieron todas la calles del primer cuadro nuevas con concreto hidráulico, se rehabilito la red de drenaje, de agua potable, se construyeron alcantarillas, se instaló alumbrado público más moderno, se modernizaron las fuentes del parque central “Miguel Hidalgo”, se rehabilitó el parque “Benito Juárez” frente al Antiguo Palacio Municipal, el parque de Las Etnias, contra esquina del palacio, y por ende los índices delictivos bajaron.
En ese entonces el centro de Tapachula lucía limpio, con sus guarniciones pintadas, al igual que los señalamientos viales. Pero todo ese esfuerzo se fue a la basura gracias a la actual administración municipal.
De esos buenos resultados también se dio cuenta en medios de comunicación, lo cual, sin duda también contribuyó para que esto sucediera en la ciudad.
Bien dicen que el tiempo, al final del día es el que ubica a los políticos en su justa dimensión. Y el pueblo de Tapachula ya empieza a calificar el trabajo de las autoridades locales, que en 20 días ¡por fin!…ya se van, y dejarán este paquete llamado “ambulantaje” a los nuevos funcionarios municipales que esperamos, hagan bien su chamba.
Por hoy ahí la dejamos, nos leemos mañana. ¡Ánimo!
Comentarios y denuncias: [email protected]
Visita: www.elorbe.com.mx