ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
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A través de las reformas entregaron las riquezas del país a la iniciativa privada, sobre todo a la extranjera, ¿qué independencia celebran? (Alfil Negro)

La Cruda Realidad
Oscar D. Ballinas Lezama

Después de celebrar con cohetes, gritos y fanfarrias la ‘independencia de México’ por la que lucharon y dieron su vida miles de mexicanos en una revolución armada, para ayudar a los pobres a vivir con un poco de dignidad y justicia, hoy los mexicanos enfrentan la cruda realidad.
Hidalgo, Morelos, Iturbide, Guerrero y Leona Vicario, entre otros, que quizás nunca imaginaron que al paso de los años su sacrificio iba a ser borrado por la ambición de un puñado de gobernantes y funcionarios públicos corruptos, quienes abusando del poder siguieron manteniendo al pueblo de México bajo el yugo de una esclavitud que los encadena a la desigualdad económica de siempre.
Mientras más de 70 millones de mexicanos sobreviven en la pobreza más espantosa de su historia, unos 300 hombres que han desfilado como reyes, virreyes y príncipes en el Gobierno de este país azteca, han abusado del poder para desviar o robar los recursos públicos y convertirse en los millonarios de esta nación, que viven en forma ostentosa a costillas de los que pagan impuestos.
Los políticos que se han sentado en la ‘silla del águila’ han terminado convertidos en verdaderos depredadores de las arcas públicas sin que nada ni nadie los detenga, incluyendo al ‘emperador ‘Enrique I’, amo y señor de las reformas que en nada beneficiaron a sus conciudadanos, por el contrario, lo llevaron al despeñadero económico-político y social.
El surgimiento del caudillo tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador, quien tomó el estandarte de la ‘cuarta transformación’ de México, ha generado hasta ahora en la población azteca grandes esperanzas de acabar con la esclavitud económica en que sobreviven millones de mexicanos, sin embargo, algunas de sus declaraciones han puesto inquietos a muchos de sus seguidores, sobre todo por su política de ‘amor y paz’ para quienes de una u otra forma mancillaron, abusaron y presuntamente robaron los dineros del pueblo.
Pedirles a las víctimas de éstos depredadores políticos en México que los perdonen en el contexto del ‘borrón y cuenta nueva’, no ha sido del completo agrado de la mayoría de los mexicanos que no piden venganza, sino solamente un poco de justicia terrenal, porque de la divina, Dios se encargará en su tiempo.
No obstante, aún faltan algunos meses para que López Obrador tome posesión del cargo como primer servidor público del pueblo de México, y se espera que como ‘viejo lobo de la política’ siga escuchando la voz del pueblo, cuya voluntad debe ser obedecida conforme lo marca la misma Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 39, que dice: ”La soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste”.
Ojalá que para bien de todos los mexicanos, el nuevo gobierno cumpla su palabra empeñada en campaña, de ahí dependerá el éxito o fracaso en la intención de transformar positivamente el México empobrecido, sobre todo, las entidades que llenas de riqueza son habitadas por pueblos con gente pobre, abrazados por la sombra de la falta de empleos y la ignorancia, ésta última provocada por el abandono de la Federación en los programas educativos, que dieron como consecuencia un alto analfabetismo espantoso.
Guerrero, Oaxaca, la sierra tarahumara en Chihuahua y Chiapas, han sido algunos de los lugares de la República que casi siempre han estado al filo de la navaja, el Gobierno Federal no parece querer hacerles justicia y los ha mantenido marginados y olvidados; en la frontera del sur de México, cientos de indígenas tuvieron que salir del monte con el grito de ¡ya basta!, para que dejaran de ser invisibles y los programas gubernamentales les llevaran un poco de beneficio, lo que sucedió después de muchas muertos que pusieron en una lucha desigual en la que participaron armados con piedras y rifles de palo.
A varios años de esa lucha iniciada en los altos de Chiapas todo siguió igual, fue hasta la llegada del gobernador Manuel Velasco Coello, un estadista que logró tender un delgado puente con el Gobierno Federal, obteniendo un poco de atención para la entidad que genera petróleo, energía eléctrica, ganado, plátano, café, mango, maíz, entre otros productos, con los cuales la Federación obtiene miles de millones de Pesos para las arcas públicas, pese a ello, aún en pleno siglo XXI no hay la reciprocidad justa para los chiapanecos, que a cambio siguen recibiendo migajas del millonario presupuesto federal.
El Soconusco, cuyos municipios forman el corredor de los migrantes que utilizan la frontera con Guatemala, para tratar de alcanzar llegar a los Estados Unidos de Norteamérica, tiene una frontera porosa que no solamente es paso de ilegales centroamericanos, sino también es usada por traficantes de drogas, armas y tratantes de blancas, pese a que el huracán Stan destruyó la vía férrea y la carretera Costera, la cual está en el más completo abandono, convirtiéndose en una zona muy peligrosa por el aumento de la delincuencia y los accidentes ocurridos, porque dicha vía parece ‘totopo juche’, por tanto hoyo (baches) que tiene, sin que la Secretaría de Comunicaciones y Transporte se aflija, quizás considerando que la zona del Soconusco es habitada por gente a la que la Federación ha dado un trato de ciudadanos de quinta categoría o de hijos bastardos del país.
Ojalá que López Obrador y Rutilio Escandón Cadenas echen toda la carne al asador para darle un poco más de justicia a Chiapas, pero sobre todo al Soconusco.
Hay que reconocer las diversas obras que ha hecho Manuel Velasco Coello aquí en Tapachula, como el nuevo Hospital General y sus 120 camas censables con los beneficios que esto conlleva, pues el anterior ya se está cayendo a pedazos; las diversas remodelaciones que se han hecho, como Los Cerritos, paruqe al que el actual Ayuntamiento a cargo de Neftalí Del Toro no le está dando el mantenimiento debido; el Parque Ecológico, este que sí es usado por los ciudadanos; el Estadio Olímpico, que dentro de poco llevará su nombre por la importancia de su trabajo en la región; también, la remodelación del Teatro de la Ciudad, el cual estaba desmoronándose, remodelación que tanto pedían los sectores “culturales” y hoy lo tienen sin presentar obra teatral alguna, y junto a esta obra, la remodelación del Antiguo Palacio Municipal, del que se espera, se le dé la utilidad para lo que fue rehabilitado; el Malecón de Puerto Madero que ya es visitado por turistas, incluso internacionales; eso sin contar con las más de 1500 calles de concreto hidráulico con las que cuenta Tapachula.
Como chiapanecos estamos contento con la promesa del nuevo Tlatoani para invertir 900 millones de Pesos en las vías de comunicación que incluyen Arriaga-Tuxtla Gutiérrez (autopista concesionada a españoles) a quienes el Gobernador Electo en Chiapas ya les puso el primer candado al obligarlos a tener corresponsabilidad con Chiapas, para que la derrama económica que se genere quede en manos de los chiapanecos.
Lo mejor de esto, es que Rutilio Escandón Cadenas afirmó que su gobierno trabajará para robustecer las carreteras de la entidad (incluyendo el Soconusco), y aunque el tramo de San Cristóbal-Tuxtla Gutiérrez es una prioridad, aseveró que hay otras vías rápidas que requiere la entidad para su desarrollo, entendiéndose que entre ellas está la de la Costera.