Reseña

505
RESEÑA
RESEÑA

GLASS
Luis Armando Pacheco

GLASS es la nueva película del infame director M. Night Shyamalan, siendo esta una secuela directa de 2 películas a la vez, la primera Unbreakable (2000) y Split (2016), siendo la primera un film de superhéroes postmoderno con ciertos toques de realismo mágico, mientras que la segunda es una película de horror igual con ciertos toques de realismo mágico cuyo final la conecta con Unbreakable.
Esta película es el crossover entre estas dos propiedades, intentando crear así una especie de universo cinematográfico de superhéroes postmodernos en cierto sentido, más cercano al arte que al entretenimiento. Unbreakable es, en mi opinión, una película fantástica dándole cierto arte al naciente género de superhéroes en su momento, creando así una visión realista y trágica del género que (a excepción de Watchmen y The Dark Knight) no ha sido replicada por el momento. Split no logra llegar al nivel de Unbreakable, sin embargo, es un film bastante entretenido por sí mismo.
GLASS, al ser secuela de Unbreakable, trata de David Dunn, quien después de haber aceptado ser una persona con poderes extraordinarios se ha convertido en una especie de vigilante con la ayuda de su hijo, sin embargo, todo cambia cuando se encuentra y enfrenta al hombre con múltiples personalidades conocido como Kevin, siendo los dos capturados por las autoridades y llevados a un hospital psiquiátrico para convencerlos de que no son realmente superhéroes o villanos. En ese mismo hospital se encuentra Mr. Glass, quien ve la oportunidad para demostrar lo contrario.
La cinta, por desgracia está al mismo nivel que Split, siendo un filme entretenido más no un producto excepcional como lo fue Unbreakable. Disfruta de un guión muy intrigante pero con fallas, si bien las ideas tras este son realmente interesantes y las relaciones entre personajes son increíbles, su ejecución es realmente pobre, los diálogos pueden ser desde entretenidos a penosos en un corto lapso de tiempo sufriendo varios clichés de Shyamalan.
Las actuaciones generales son excelentes, sobre todo Samuel L. Jackson, como el personaje principal, Mr. Glass, y James McAvoy quien logra expandir sus capacidades actorales intercambiando diferentes y contrastantes personajes en cuestión de segundos para interpretar a Kevin, un joven con múltiples personalidades. Por desgracia tenemos a un Bruce Willis con flojera llevando a los demás abajo.
La película también sufre de cierto Twist al final (al igual que todas las películas de Shyamalan) que dependiendo la audiencia puede elevar o arruinar la película debido a su relevancia en la trama.
En conclusión, GLASS es una película bastante entretenida, no es realmente destacable, pero sí intrigante. Uno puede pasar un buen rato en ella sobre todo si uno es fan de Unbreakable o Split.
Síganme en Twitter para ver opiniones cortas de películas y recomendaciones en @itspach.