ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

La Ruleta Rusa
Oscar D. Ballinas Lezama

Es tremendo lo que está sucediendo actualmente en el planeta azul, los fenómenos naturales amenazan con destruir el mundo, los golpes de calor cada vez son más intensos y en zonas en donde antes ni en sueños sabían de las altas temperaturas, mientras que, en otras latitudes de la Tierra, el frío ha convertido los ríos en témpanos de hielo.
Anteriormente, las cabañuelas ayudaban a predecir el clima, hasta los azacuanes anunciaban el tiempo de lluvia, sin embargo, conforme los seres humanos fueron contaminando el agua, la tierra y el aire, el clima sufre cambios bruscos que ponen en riesgo a la humanidad; por otro lado, el constante movimiento de las placas tectónicas en el llamado ‘círculo de fuego’, han provocado sismos y terribles terremotos causantes de muerte y destrucción.
Por si fuera poco, una gran cantidad de seres humanos parecen haber enloquecido, la ambición de poder y dinero, el odio, las drogas y la falta de amor a sus semejantes, ha servido de impulso para que se estén confrontando unos contra otros; la violencia se ha desatado en todos los lugares.
México tiene varias décadas sufriendo este flagelo abonado por la maldad, que prevalece entre miembros de una sociedad perdida en los laberintos de la corrupción, de ahí que ahora cada quien se defiende como puede, en un medio en el que la ley siempre ha estado bajo la tutela del mejor postor y no permite que llegue la paz entre la ciudadanía.
El actual Presidente de México ha sido claro al manifestar desde su campaña política, que ‘sin paz sería difícil una cuarta transformación’, añadiendo que habrá seguridad y paz; de ahí la importancia para que las autoridades de las tres instancias de Gobierno, unifiquen esfuerzos en el combate al crimen organizado.
Los acontecimientos que permean en el ámbito de la seguridad en la frontera del sur de México, deben ser atendida bajo un esquema de prioridad nacional; la afluencia migratoria centroamericana está dando la puntilla a la poca tranquilidad que se respiraba desde hace muchos años en la región del Soconusco.
Los crímenes, secuestros, violaciones, asaltos y robos a mano armada han violentado los derechos de los ciudadanos soconusquenses, quienes ya se han dirigido mediante un escrito al Presidente de México y al Gobernador chiapaneco, pidiéndoles su ayuda para que se cierre la frontera sur ante los hechos violentos y la inseguridad que ha aumentado con la presencia de los extranjeros indocumentados.
La gota que derramó el vaso, al parecer, fue el asesinato de tres personas el pasado martes en el centro de abastos “San Juan” en Tapachula, entre las víctimas están dos agentes que se encargaban de salvaguardar el orden, así como un comerciante que fueron masacrados a balazos, al parecer por un migrante de los que han venido a conformar los grupos delincuenciales en la región.
Los solicitantes añaden: ”Las últimas personas migrantes que ingresaron al país por nuestra frontera sur, lo hicieron de forma violenta y agredieron a los representantes del Estado Mexicano; entrando por la fuerza a nuestra nación y violentando con ello el estado de derecho, violando las leyes migratorias y nuestra soberanía nacional”, señalan las voces protestatarias en este escrito que supuestamente han enviado al Tlatoani nacional y al mismo Ejecutivo Estatal.
Luego, añaden que además de reprobar la violencia de estos migrantes, solicitan el inmediato cierre total de la frontera sur, hasta en tanto que las personas que ya ingresaron al país, legalicen su situación jurídica en México.
Moralmente la sociedad que conforma los municipios del corredor migratorio se encuentra entre la espada y la pared, al confrontar su integridad física con la espiritual, ya que por un lado lo agobia el sentimiento cristiano de ayudar al prójimo y ponerle la otra mejilla cuando lo agrede, mientras que por otro lado le abraza el temor de ser asesinado, asaltado, secuestrado o violado por ese sujeto al que le enseñan a amarlo como hermano en Cristo.
Hasta ahora las organizaciones sociales, con excepción de un grupo de ciudadanos, han permanecido apáticos a los hechos violentos que se han venido suscitando en varios municipios de la frontera sur, sobre todo en la otrora Perla del Soconusco en donde ya ‘el horno no está para bollos’.
La idea es que representantes de la sociedad soconusquenses, entre los que deben estar en primera fila los Diputados, Senadores, Regidores y Alcaldes que representan al pueblo en los municipios costeños, podrían unificar esfuerzos y proponer soluciones a un problema que atañe a todos.
Cualquier ciudadano o familiares de éstos están expuestos ser víctimas de la delincuencia, por lo que debería preocupar a todos los integrantes de la sociedad que están siendo afectados por este flagelo; de una u otra manera, todos somos culpables de este desorden y es por ello que debemos poner nuestro granito de arena para que juntos el Gobierno con el pueblo, encuentren la solución.
Maestros, estudiantes, profesionistas, católicos, evangélicos, mormones, testigos de Jehová, amas de casa, albañiles, comerciantes, médicos, abogados, periodistas, Alcaldes, Regidores, legisladores, Gobernadores, Presidente de la República, etcétera, todos sin excepción, deberíamos unificar esfuerzos para salvar la estructura social del país; la vida y los bienes de cada persona puede estar en la lista negra de la delincuencia, es como si jugáramos a la ruleta rusa, nadie sabe cuándo y en dónde le va tocar convertirse en la próxima víctima. ¿O usted lo sabe amable lector?