ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
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De la Vista Gorda
Oscar D. Ballinas Lezama

El sol no se puede tapar con un dedo, la violencia sigue aumentando en México; hay más crímenes, asaltos, robos, secuestros y el narcotráfico se apodera cada día del territorio azteca, según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, presuntamente el Gobierno invierte menos en el gasto para mejorar la seguridad de los ciudadanos.
Por su parte, el Observatorio Nacional Ciudadano, menciona que al no haber suficiente presupuesto para combatir la inseguridad en el país, las cifras de delitos de alto impacto se han disparado, colocando a México entre las naciones más peligrosas del mundo.
Las autoridades federales, estatales y municipales no han podido contener la avalancha criminal, al grado de que la inseguridad es ahora un problema de seguridad nacional, lo que se acaba de confirmar con el enfrentamiento entre narcos y militares en Culiacán, Sinaloa; estos acontecimientos dejaron muy mal parado al Gobierno Federal, ya que al liberar a un peligroso narcotraficante que horas antes habían capturado, mostraron una peligrosa debilidad que trastoca el estado de derecho.
Este tipo de ‘negociaciones’ del Gobierno Federal y del Estado de Sinaloa, pone en entredicho el verdadero ejercicio y cumplimiento de la ley, la que hasta ahora se sigue aplicando solamente sobre los más débiles, los más pobres, o quienes caen de la gracia política de los funcionarios de alto rango y gobernantes en turno.
Ahora, el Gobierno Federal ha salido con su batea de baba, argumentando que ‘nunca tuvieron formalmente detenido al hijo del Chapo Guzmán’, lo que viene a causar más confusión entre la sociedad mexicana; tratan de minimizar que, como resultado de este enfrentamiento con los narcotraficantes, hubo varios muertos, heridos y sicosis entre la población de Culiacán.
Tratar de evadir una responsabilidad de esa talla debería ser preocupante para un Gobierno que busca la cuarta transformación y hasta ahora, no se ve por dónde va a solucionar lo que se ha convertido en su ‘talón de Aquiles’, la inseguridad en todo el país.
Entre las explicaciones que dio el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, para que la sociedad mexicana los disculpara por la liberación que tuvieron que hacer del hijo del ‘Chapo’, está su ‘preocupación por salvaguardar el bien superior de la integridad y tranquilidad de la sociedad culiche, añadiendo que ratificaba su compromiso de continuar su lucha contra la criminalidad, hasta alcanzar la paz y la seguridad de todos los mexicanos…¿?
La interrogante de mucha gente que escuchó o leyó estas declaraciones del hombre, sobre el que recae la enorme responsabilidad de brindar seguridad a la gente que vive en este país, es si esa batalla contra el crimen organizado la van a seguir resolviendo de la manera en que lo hicieron en Culiacán, es decir, liberando a los hampones que tengan la fuerza, el poder o el dinero para defenderse a capa y espada.
El monstruo de mil cabezas en que se ha convertido el crimen organizado, campea a lo largo y ancho de este país cuyos ciudadanos ya no ven lo duro, sino lo tupido; en algunas entidades del norte y centro la inseguridad está que arde, lo malo es que se está expandiendo al sursureste, en cuyos Estados no está dejando títere con cabeza, y lamentablemente, Chiapas también está viendo bailar al diablo en calzoncillos.
El Soconusco, cuyos municipios están dentro del corredor de los migrantes, se ha convertido en zona caliente por el aumento de la violencia; los muertos, secuestrados, extorsionados, asaltados y lesionados se han convertido en el pan de cada día, no obstante las exigencias del Ejecutivo Estatal hacia los encargados de brindar la seguridad, para que den resultados en la prevención, detención e investigaciones que conlleven a mejorar la seguridad ciudadana.
El hampa ya no respeta las escuelas, iglesias, mercados y otros lugares públicos en donde operan a cualquier hora del día o la noche; bueno, no respetan ni a sus mamacitas, pese a las advertencias del Gobierno Federal de acusarlos con ellas; Alcaldes y legisladores no hacen su chamba, pareciera que en el tema de la inseguridad no quieren ‘entrarle al toro’, y optan por hacerse de la vista gorda.