ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

“Mater admirabilis; ¡sean todas benditas en todas las lenguas, por todos los hombres de todas las razas!” (Antonio Medís Bolio)

Dadoras de Vida
Oscar D. Ballinas Lezama

Hoy es una fecha triste para las madres que, por culpa del Coronavirus y la violencia no podrán festejar este día tan importante para la humanidad; las mujeres son dadoras de vida, sin ellas el mundo no existiría, esa es la enorme importancia que tienen estos seres maravillosos en la historia del orbe.
La gran mayoría de las mamás son verdaderos ángeles sin alas, Dios se las cambió para darles un corazón lleno de amor, ternura y comprensión para dárselo a los hijos que engendran o los crían desde muy pequeños; pocas son en el mundo, las que perdieron el don de amar y terminan llevando en el pecado la penitencia.
Esta fecha es aprovechada por muchos hijos para buscar a su mamá, abrazarla, felicitarla, besarla, darle unas flores o un regalo; algunos otros, las escoltan hasta algún restaurante en donde las llevan a comer; quienes no pueden hacerlo se contentan con tener una reunión familiar con la ‘Mamá grande’.
Los menos afortunados sólo rascan entre sus recuerdos o la buscan en un panteón del pueblo; otros, de acuerdo a sus creencias religiosas se conforman con elevar una oración por la mujer que rompió sus entrañas para darles vida, los meció en la cuna y los arrulló hasta que cerraban sus ojos. Son estas mamás que están en el cielo, por los que el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió que hoy domingo 10 de Mayo, se les felicitara desde el Palacio Nacional y les cantaran ‘amor eterno’, él (López Obrador) presidirá el festejo, dijo.
Lamentablemente en esta fecha, las madres tendrán que conformarse con ver de lejos a sus hijos y nietos, ya que éstos no deberán reunirse con ellas y dejar la celebración para otros tiempos sin Coronavirus, ya lo dijo el gobernador Rutilio Escandón Cadenas, “el día de las madres la mejor muestra de cariño para ellas, será evitar visitas y guardar la sana distancia”.
Por otro lado, en este México de los desaparecidos muchas madres mexicanas tendrán un día amargo, son las que han perdido a sus hijos e hijas en el laberinto de la violencia y el desamor que se ha recrudecido en este país.
Son mujeres que siguen su peregrinar buscando a sus hijos, entre ellos los estudiantes de Ayotzinapa, otros que también han sido secuestrados y asesinados por integrantes de una sociedad llena de maldad y desequilibrados que la pandemia del Coronavirus les vino como anillo al dedo, al suspenderse las protestas de miles de mujeres hartas de ser ‘carne de cañón’.
“Te buscaré hasta que te encuentre”, reza alguna manta de las que muestran muchas madres que deambulan como zombis a lo largo y ancho del país, con el alma hecha pedazos buscando el paradero de sus hijos e hijas; estas dadoras de vida ya no tienen lágrimas que derramar, sus ojos se les han secado por tanto llorar y sus gritos exigiendo justicia se han perdido en los oídos sordos de quienes tienen la obligación de brindar seguridad a la sociedad.
La inseguridad ha provocado muchas más muertes que el Coronavirus en México, sin embargo, hasta ahora los Gobiernos no han podido o no han querido encontrar la vacuna para ese mortal virus social, que actualmente ha infectado a millones de personas que mueren violentamente cada día, en un país donde nunca pasa nada y si pasa, tampoco pasa nada.
Mi madre se fue de este planeta hace ya varios años, sin embargo, sigue en mis recuerdos, hoy mis hijos y nietos que tanto la amaron, el Coronavirus no les dejaría abrazarla y besarla, sin embargo, siempre les hará falta. Felicidades a todas las madres de este planeta, esas santas mujeres que dan todo sin pedir nada.