El Día D de la Zona Cero

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Neldy San Martín

En la Ciudad de México el tráfico vehicular desapareció. Las cortinas de muchos comercios están abajo y los ciudadanos han hecho del cubrebocas parte de su indumentaria.
El Zócalo, el Monumento a la Revolución y el Ángel de la Independencia -símbolos de la capital- están casi desiertos. En Garibaldi los mariachis callaron. De noche se ven desolados, apenas alumbrados por torretas de patrullas.
En las puertas de algunos departamentos la gente deja sus zapatos para no meter el virus. Si alguien tose en un lugar público es blanco de miradas fulminantes y en las calles la gente esquiva o torea a quienes pasan muy cerca.
Con 9 millones de habitantes, que se incrementan a 22 millones si se considera toda la Zona Metropolitana del Valle de México, la capital está acostumbrada a las aglomeraciones en el transporte público, mercados y tianguis. Actualmente la ciudad concentra 27% de los contagios de covid-19, con 8 mil 129 de los 29 mil 616 casos confirmados en el país, así como 24% de las defunciones, con 696 de 2 mil 961 totales hasta el?jueves 7.
Ese día fue el más mortal desde que comenzó la pandemia, con 257 decesos. A diferencia de varios países latinoamericanos, como Chile, Ecuador y la República Dominicana, que en el punto más alto de la pandemia decretaron el estado de excepción, en México las medidas federales han sido laxas y menos restrictivas, para no vulnerar libertades individuales; consisten en acciones preventivas, de distanciamiento social y suspensión de actividades no esenciales durante poco más de dos meses.
En la capital, donde se registró el primer caso de covid-19, el uso de cubrebocas es obligatorio desde el pasado 26 de abril, y la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ha priorizado las campañas de concientización.
Previo a los días de máxima propagación del coronavirus en el Valle de México, que según las autoridades ocurriría entre el miércoles 6 y el viernes 8, el gobierno de Sheinbaum comenzó una campaña de señalización en 89 espacios públicos considerados focos de contagio por su alta concentración y circulación de personas: siete mercados públicos, 51 estaciones del Metro y 31 Centros de Transferencia Modal.
Estos puntos fueron marcados con el letrero: “¡CUIDADO! ZONA DE ALTO CONTAGIO”. Uno de ellos es el paradero de autobuses y peseros de Taxqueña. Allí los gritos de “¡súbale, súbale!” y el rumor de la multitud fueron sustituidos por el silencio. Los choferes tuvieron que salir de sus bases con apenas seis o siete pasajeros, lo que afecta su economía.
En las estaciones de la línea 2, que va de Tasqueña a Cuatro Caminos, los policías vigilan que nadie suba a los vagones sin cubrebocas. Los vendedores ambulantes ofrecían esos accesorios de tela en 10 pesos. En la entrada de las estaciones, a lo largo de la Calzada de Tlalpan, cuelgan mantas amarillas que dicen en letras negras: “Prohibido el paso en caso de no traer cubrebocas”. Incluso, un grupo de jóvenes pintarrajeados recorrió la línea y repartió gel a los usuarios en una campaña llamada “Que no te cargue el payaso”.
Cerca del metro Xola, en cualquier esquina, en farmacias y hasta en las tiendas de alimento para perros se venden cubrebocas de tela y desechables por un precio que va desde siete hasta 70 pesos. Todos traen un cubrebocas o casi todos, incluso quienes viajan en vehículo particular, pese a que el doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, ha desestimado su funcionalidad en personas que no tienen síntomas de covid-19.
Ese jueves 7 fue el día de menor afluencia en el transporte de la Ciudad de México: en el Metro, que cerró 38 estaciones, la movilidad bajó 74.8%; en el Metrobús, con 47 estaciones cerradas, 77.7%; y en el Tren Ligero, con cuatro cerradas, 91.7%.
Si bien no todos pueden seguir las recomendaciones de permanecer en casa para desacelerar la curva de contagios y evitar el colapso del sistema de salud pública –entre ellos al menos 100 mil vendedores ambulantes–, en los primeros días de mayo la movilidad se redujo 70% en promedio en el transporte público y 75% en el tráfico de otros vehículos. Apro