El Averno

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Nuestro Nuevo Mejor Amigo Ahora es Trump
Omar Escamilla

No son tiempos violentos. Estamos a poco más de la mitad de 2020 y pareciera que la economía del mundo se ha quedado quieta, como si estuviera encapsulada en el ojo de un huracán, un ciclón, un tifón o un tornado, da igual. Alrededor del ojo, hay desastre, muerte y desgracias. Así que la reunión de los Presidentes Obrador y Trump versó en dos temas que son los que realmente importan: reactivación económica y Covid-19.
Son Estrechos.
No hubo tema del muro que pagamos, según Trump. Qué bueno, nadie quiere ir allá y nadie quiere venir. Quietos todos en primera base y a pensar como le vamos a hacer mexicanos y
gringos para que no nos tronemos los dedos día y noche pensando de donde vamos a sacar paguita para comer.
Ya no hay borregos que trasquilar, así que los mandatarios han diseñado estrategias con el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Ya buscan como reactivar el comercio internacional.
Hay que bajar los índices de Covid y como en México somos pobres y numerosos, nuestro nuevo mejor amigo Trump nos va a ayudar a combatir el Coronavirus. Ya no somos la Familia Peluche, somos la Familia Covid.
Los Íconos.
Las ofrendas florales y guardias de honor a Benito Juárez y Abraham Lincoln, muy bien. El primero promovió el respeto entre toda la plebe con su frase célebre “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno, es la paz” y el segundo, abolió la esclavitud.
El Sur.
Chiapas espera. El gober Rutilio vio con singular alegría la reunión de El Peje con Donald. Espera que los beneficios para el sur sean efectivos en cuestión económica y en el combate al Coronavirus. Hay que pensar en Chiapas en las Zonas Económicas Especiales y en el Parque Agroinsdustrial. No bajemos la guardia dice Rutilio Escandón.
Los Hoteleros.
Los empresarios hoteleros están peor que toro de lidia buscando tablas. Se quedaron como los aficionados a la tauromaquia en Tapachula: no hay Plaza de Toros, y ellos no tienen huéspedes porque simple y sencillamente la mayoría de sus clientes son los hermanos chapines que venían a comprar, a vaciar las tiendas y dejar una importante derrama económica. Los guatemaltecos se quedaban el fin, se divertían y degustaban de nuestra cocina típica: la china, el tamal y si querían algo de su tierra se echaban su pollito campero.
La ocupación hotelera es de un 15 a un 20%, dato de los integrantes de su asociación La crisis está tan dura, que han cerrado temporalmente hoteles muy reconocidos como El Kamico y Loma Real.
Los Músicos.
Los mariachis callaron. La banda de rock no sale ni a la calle. Unos cuantos grupos se han reactivado en algunos bares y cantinas. Uno que otro guitarrista sale a las coctelerías o a pocitos para ganarse la comida del día.
La guitarra llora y la bataca se empolva. El bajo aguarda en una esquina. Los músicos más instruidos como los maestros Jorge Flores, El Pony El Nico Culebro dan sus clases por internet o trabajan en otro negocio. Algunos ya mejor venden por internet comida, tamales, tacos, postres, alitas o hamburguesas. No hay de otra más que meterse al negocio de la comida y bebida. Los músicos sufren también, es la realidad que muchos no vemos pero que se sufre como el dolor de cuerpo cuando te da Coronavirus.
Los Taqueros.
Al gremio del taco no le va mal. La gente tiene que salir a buscar la papa, así que comer tu tlacuache en un triciclo es la mejor opción: bueno, rico y barato, eso sí, con el respectivo riesgo de contraer tu muerte lenta. De esos taqueros no hay registro de cuántos se han enfermado, la mayoría no, parece que estuvieran hechos con el molde de los que nos ayudan a llevarse la basura. No usan protección y comen junto a gusanos, chuchos, tierra. Se saludan de mano y no guardan distancia. Son una raza aparte, no la Aria pero sí bien resistente.
Yo Pecador.
¿Qué hice para merecer el Covid-19? Quién sabe. El Coronavirus es más malo que la carne de coche y la de chucho preparado estilo cantonés, combinada con refresco de sandía en una cruda. Si le dio Covid, cuídese en la recuperación y no infecte a los demás. No coma grasa en exceso. Si no le ha dado, vitamínese y haga ejercicio porque todo indica que nos va a cargar el payaso en algún momento a todos. Hay que reforzar el cuerpo. Ah, y ya no chupe ni fume. Quién se imaginaría que yo diera ese consejo. Bah!!!
Por cierto, ayer fui al centro, cubierto, protegido y con miedo. Mucha gente sin cuidarse, pero sobre la plancha del parque sólo vi tres boleritos, de esos viejitos que aún sobrevive con su sillita.
Además de ellos, vi las cintas amarillas que indican que el parque está cerrado. También tenían EL ORBE, lo leí en mi carro en lo que esperaba que asearan mi calzado. Ahí me enteré que la lucha entre narcomenudistas sigue fiera, más fiera que el pleito con tu mujer si te cacha un mensajito en Whatsapp o Facebook.
La pareja asesinada hace unos días a balazos, fue por la lucha de territorio. Además de tiradores, eran maras. ¡Chale! Esos delincuentes de poca monta deberíamos encerrarlos en el basurero de los hospitales Covid, pero no, también tienen familia y ellos que culpa.
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