ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
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“Cuentas claras, amistades largas” (refrán popular)

Pueblo Chico, Infierno Grande
Oscar D. Ballinas Lezama

La Villa de las Hortensias, es otro de los municipios fronterizos en donde la delincuencia ha sentado sus reales, sin que las autoridades municipales se preocupen por ‘sacar el buey de la barranca’ y mantienen como jefes de la seguridad a personas que carecen de conocimiento y experiencia.
Para nadie es secreto que en los últimos nueve años el tema de la inseguridad ha permeado en Cacahoatán, incrementándose los delitos de asaltos, secuestros y crímenes, como el sucedido hace pocos días en la carretera al ejido Faja de Oro, en el perímetro del corredor gastronómico que impulsa el turismo de esa región fronteriza.
Los cacahoatecos coinciden afirmando que el número de negocios del giro rojo ha aumentado en forma desmesurada, los permisos se otorgan sin tener un padrón oficial verdadero y por otro lado, la presencia de miles de centroamericanos sin fuentes de trabajo ha generado más delincuencia y prostitución.
Las bandas integradas por maras salvatruchas que pelean a muerte el territorio para vender droga, han llegado hasta los ejidos más apartados de ese municipio en donde los campesinos, que también están sufriendo las consecuencias de la pandemia del Covid 19, fueron afectados por una crisis económica que ha llevado a la ruina a cientos de pequeños productores de rambután, café y cacao.
Cacahoatán se ha convertido en una bomba de tiempo; a las autoridades municipales, parece no importarles mucho la inseguridad y mantienen como jefe policiaco a un joven que no ha mostrado mucha experiencia ni capacidad en cuestiones de la seguridad, expresaron los denunciantes.
Los entrevistados explicaron que hace unos días, la Fiscalía General del Estado realizó un operativo antialcoholes mediante el cual clausuraron una decena de botaneros que carecían del permiso para operar, decomisaron armas de grueso calibre, drogas y arrestaron a un buen número de indocumentados centroamericanos, que encontrados en esos lugares de perdición.
Lo raro del caso, dijeron los ciudadanos, es que, más tardaron los de la FGE en cerrar esas cantinas que los propietarios en abrirlas, de ahí la necesidad urgente de que intervenga el Estado y la Federación para poner orden en ese otro municipio convertido en tierra de nadie.
Explicaron que generalmente la población no se queja de la delincuencia, por temor a las represalias de las bandas de maras, las que deberían ser erradicas mediante un operativo policiaco-migratorio, con un trabajo de inteligencia y sin avisarle a los policías de Seguridad Pública Municipal.
Agregaron que, al no tener ayuda de las autoridades municipales prefieren hacer sus denuncias anónimas, por temor a las venganzas de los malandrines, quienes parecen tener oídos y ojos en la Policía Municipal, ya que en cuanto ponen una denuncia en contra de algún delincuente, éstos se enteran rápido y empiezan a amenazar al denunciante para que desista de la demanda.
Apuntaron que es urgente una limpia dentro de la corporación policiaca municipal, ya que el Consejo de Seguridad Pública de Cacahoatán que preside Selene Tovar, no ha podido con el paquete y por ello el combate a la delincuencia no está dando buenos resultados.
Apuntaron que hace varias semanas se suscitó un escándalo dentro del Cabildo del Ayuntamiento, debido a que la regidora Rosita Aguirre, quiso ponerle el cascabel al gato’ al denunciar supuestas irregularidades y exigir que sean investigadas, como en el caso del regidor Sóstenes Ventura Barrero, quien suponen que no ha renunciado a su cargo de administrador del Centro de Salud y podría estar cobrando en ambos trabajos.
En esa supuesta denuncia de la Regidora de la bancada morenista, se pide la investigación por el presunto conflicto de intereses del regidor Julio Padilla Gordillo, quien al parecer podría estar rentando al Ayuntamiento un inmueble de su propiedad en donde se instalaron las oficinas de ‘Casa Díaz’, para atender a las personas de la tercera edad. ¿Será?
Que los Expresidentes que conforman la ‘triada del diablo’, que apoya a uno de los posibles aspirantes del partido Morena a la Presidencia Municipal, podrían ser llamados a cuentas por la Auditoría Superior de la Federación, al tener cuentas pendientes por supuestos malos manejos de los fondos federales. Ya les contaremos mañana.