ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

“Soy de los que creo que la ley no se consulta, se aplica”. (ERA)

Juegos del Hambre
Oscar D. Ballinas Lezama

Bien dicen que no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague; este domingo primero de Agosto se llevará a efecto la consulta popular, conforme a la solicitud hecha por el Presidente de la República ante el Congreso de la Unión.
Para nadie es secreto que la finalidad de este ejercicio que han calificado de democrático, busca poner en el banquillo de los acusados a varios de los Expresidentes de la República, aunque el formato de la pregunta no es del todo clara, dejando sus dudas sobre el fin que realmente se busca con esta consulta al pueblo “bueno y sabio” de México.
“¿Estás de acuerdo o no? en qué se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal para emprender un proceso de ‘esclarecimiento’ de las decisiones tomadas en los años pasados por los actores políticos?”, reza la cacaraqueada pregunta que este domingo primero del octavo mes, de otro año de pandemias se le hace a quienes han tomado con seriedad, lo que mucha gente califica como otra de las ocurrencias del inquilino del Palacio Real Azteca.
Las opiniones de la ciudadanía están sumamente divididas, por los que defienden a capa y espada la consulta y los que juran y perjuran que solo es otro circo de los que, durante estos tres años de la cuarta transformación, se vienen organizando desde el púlpito de las mañaneras.
El cuestionamiento que se hacen los expertos en leyes es en cuanto al resultado de la consulta popular, en el supuesto de que, los que vayan a votar, decidan que ‘se lleven a cabo las acciones pertinentes apegadas al marco constitucional y legal’ (que nadie sabe cuáles serán esas acciones) para esclarecer las decisiones políticas tomadas en esos años, ’por los actores políticos’ (no se define a qué actores políticos se refiere, sin embargo, la gente piensa y cree que son los expresidentes de la República: Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Enrique Peña Nieto (¿acaso ellos son los únicos actores políticos de los años pasados?).
O se refiere a todos los políticos y funcionarios que cobraron en las nóminas de esos sexenios y que se portaron mal (viéndolo desde ese punto de vista, la mayoría, por no decir todos, fueron unos sinvergüenzas; lo malo es que, una gran cantidad de esos políticos y exfuncionarios públicos conforman ahora el gabinete y equipo del actual presidente Andrés Manuel López Obrador, incluyéndolo a él que estuvo al frente del Gobierno de la Ciudad de México, cuando fue cuestionado por su empleado por las malas acciones de uno de sus hombres de confianza, ‘El Señor de las Ligas’, René Bejarano.
La idea de este consulta pudiera ser muy buena, sin embargo, su trasfondo es el que inquieta, porque los que hoy están pidiendo juzgar, si regresamos en el tiempo de la historia, parecen ser ‘lobos de la misma loma’; miran la paja en el ojo ajeno, santificándose bajo el manto de una lucha contra la corrupción, que usan para esconder su propio pasado.
El que esté libre de pecados que tire la primera piedra; difícil situación para quienes están promoviendo y exigiendo se juzgue y castigue a Expresidentes sinvergüenzas, sin tomar en cuenta que ellos, los que ahora tienen el sartén por el mango también traen mucha cola que les pisen.
Más allá de este circo mediático, que pareciera no va a conducir a nada bueno para el pueblo mexicano, se presume que los organizadores se están gastando una millonada en un capricho presidencial, que a esta altura nadie duda que se ha convertido en un poderoso distractor para que ya nadie vea los males que están ocurriendo a la población azteca; distracción que se fortalecerá con el juego de futbol de los ratones verdes’ contra Estados Unidos; Dios nos libre si triunfan los mexicanos, como pueblo globero, tricicletero, cohetero y futbolero, convertirían ese triunfo en la panacea de este país.
La pandemia, las crisis económicas y de inseguridad serían olvidadas con los festejos del pueblo azteca, claro, al gobierno le vendría como anillo al dedo; así somos los mexicanos, ¿y qué? Somos un pueblo sin memoria, botones de muestra: el encarcelamiento, que no fue encarcelamiento de Emilio Lozoya, el proceso penal que no fue proceso del general Cienfuegos.
Los más de 26 muertos y varias decenas de heridos en la línea doce del metro en la Ciudad de México, en donde hasta ahora, no ha habido un solo responsable; acabaron echándose la bolita, los que se supone tuvieron que ver en ese asunto, entre ellos, los presidenciables: Ebrard y Sheinbaum, así como el mismo Mario Delgado, flamante presidente del partido Morena.
El país tiene severos problemas, la pandemia por delante, el desabasto desde hace varios meses de medicamentos para los que tienen cáncer y otras enfermedades, la falta de empleos, la inseguridad espantosa que se ha regado a lo largo y ancho de esta nación, la pobreza extrema de muchos millones de mexicanos, una migración varada en esta frontera del sur donde están generando más pobreza, inseguridad, enfermedades, intranquilidad en toda la región del Soconusco, principalmente en Tapahití que han tomado como rehén, protegidos por organismos como Derechos Humanos y otras instituciones federales que les permitieron entrar.
Estas podrían ser verdaderas causas sociales que merecen consultas populares para buscar su solución; a los Expresidentes bandidos, si es que lo son, simplemente deberían iniciarles carpetas de investigación, integrarlas con las pruebas fehacientes, si se tienen, y procesarlos para que paguen sus delitos, si los tuvieran y se les comprueba; para qué dar tantos brincos estando el suelo tan parejo. Puro circo distractor; usted ¿qué opina?