Ciudad Salud ya no Contará con el Acelerador Lineal Utilizado Para Combatir el Cáncer en la Región

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El acelerador Lineal con un costo aproximado de 350 Mdp, se tenía planeado que fuera instalado en Ciudad Salud para atender los casos de cáncer en la Costa y Soconusco; desafortunadamente se lo llevan a Tuxtla Gutiérrez, debilitando la esperanza de vida de quienes sufren ese padecimiento en esta región.
El acelerador Lineal con un costo aproximado de 350 Mdp, se tenía planeado que fuera instalado en Ciudad Salud para atender los casos de cáncer en la Costa y Soconusco; desafortunadamente se lo llevan a Tuxtla Gutiérrez, debilitando la esperanza de vida de quienes sufren ese padecimiento en esta región.

* SE LO LLEVAN A LA CAPITAL DEL ESTADO, CUANDO EL ÍNDICE DE MORTALIDAD POR ESA ENFERMEDAD ES MÁS ALTO EN LA COSTA.
* EN TAPACHULA SÓLO FUNCIONA UNA BOMBA DE COBALTO, LA CUAL OFRECE DOLOROSAS RADIACIONES EN EL HOSPITAL DE CANCEROLOGÍA.

Tapachula, Chiapas; 21 de Octubre.- El acelerador lineal que serviría para la atención de los casos de cáncer en Chiapas, el cual estaría ubicado en Tapachula, por su gran incidencia y porque se encuentra en primer lugar en varios tipos de esa enfermedad, ahora estará en Tuxtla Gutiérrez.
Fuentes oficiales revelaron que en las últimas horas, funcionarios del centro del Estado hicieron negociaciones con autoridades federales para desviar ese proyecto hacia la capital chiapaneca.
Así, esa decisión tomada desde un escritorio, llevará al primer acelerador lineal hacia el Hospital Pediátrico de Tuxtla, en lugar del Centro Regional de Alta Especialidad Ciudad Salud, de Tapachula, tal y como estaba planeado.
De esa manera, se confirma una vez más que el Soconusco, en especial Tapachula, es humillado y marginado por empleados que han ido desmantelando las oficinas en la región, para llevarse todo a Tuxtla Gutiérrez.
Todas aquellas familias en extrema pobreza que están afectadas por esa enfermedad, muy probablemente tendrán que pedir limosnas para viajar hacia aquella ciudad y suplicar tención médica.
Cabe recordar que el 31 de Marzo de este año, el secretario de Salud en la Entidad, Francisco Ortega Farrera, había dado a conocer en entrevista que el Gobierno Federal autorizó los recursos necesarios para la adquisición del acelerador lineal.
Según dijo, eso era el resultado de cuatro años de gestoría insistente de parte del gobernador Manuel Velasco Coello, en un largo periodo en el que tuvo que comprobar con estudios y proyectos certificados, la necesidad de esos modernos aparatos de tecnología de punta.
Así también, que había voluntad y sensibilidad política de parte del mandatario nacional, de atender los problemas de Chiapas, pero de raíz y con inversiones históricas.
El acelerador tiene un costo aproximado a los 350 millones de Pesos. Fue adquirido en Alemania, desde donde viaja hasta el lugar en donde será operado por especialistas en oncología y radioterapia.
Había la propuesta de que en Tapachula pudiera ser instalado en el nuevo Hospital Regional, que se construye al sur de la ciudad, para el beneficio de quienes por décadas lo han requerido y que, con tal de vivir, son sometidos a dolorosas radiaciones de Cobalto.
Según había dicho el Secretario de Salud, también se aprobó los gastos de operatividad y mantenimiento del acelerador, que se calcula pudieran ser de alrededor de cien millones de Pesos anuales.
En Chiapas solo existe una añeja Bomba de Cobalto con el que se otorgaban radiaciones a los pacientes de todas las edades, la cual hasta la fecha está instalada en el Hospital de Cancerología, al sur de Tapachula.
A ese lugar acudían los enfermos de ese padecimiento de gran parte del Estado, mientras que los de Tuxtla Gutiérrez y otros municipios de la zona norte de la Entidad, eran canalizados a Mérida, luego de que en Tapachula estaba la atención casi a su máxima capacidad.
Según Ortega Farrera, el acelerador de Tapachula, y otras especialidades serían ofertados en Centroamérica, para atraer a un turismo de salud permanente a la frontera sur.
Un acelerador lineal (conocido popularmente en el sector médico como LINAC), es un dispositivo de alta tecnología que se usa para dar radioterapia de haz externo a enfermos con cáncer, así como para tratar todas las partes y órganos del cuerpo afectados con esa enfermedad.
Suministra rayos “X” de alta energía a la región del tumor del paciente y es cien veces más exacto que la Bomba de Cobalto, y no provoca los efectos secundarios de las radiaciones.
La Bomba de Cobalto en el Hospital de Cancerología, ha sido hasta ahora, a pesar de lo doloroso y traumático del tratamiento, la gran esperanza de vida para infinidad de personas con cáncer.
Con esa decisión de “alguien”, Tapachula y los municipios aledaños vuelven a ser tratados como chiapanecos de tercera categoría, como se hizo en los sexenios anteriores.
Curiosamente, en lugar de que llegara el acelerador lineal para combatir el cáncer del Soconusco, enviaron a la región Malatión para fumigarlo masivamente, a pesar de que es un producto químico prohibido en muchos países en el mundo, precisamente por estar considerado como un precursor de esa mortal enfermedad. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello