Migrantes Duermen Sobre el Río Suchiate se Enfrentaron Contra Policías Federales

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La caravana migrante logró cruzar las vallas instaladas en territorio guatemalteco, pero en México ya los esperaban 500 elementos de la Policía Federal, quienes fueron atacados a pedradas por los migrantes, suficientes para frenar el ingreso ilegal de los centroamericanos. En la trifulca resultaron lesionados policías, civiles y hasta periodistas que cubrían el acontecimiento.
La caravana migrante logró cruzar las vallas instaladas en territorio guatemalteco, pero en México ya los esperaban 500 elementos de la Policía Federal, quienes fueron atacados a pedradas por los migrantes, suficientes para frenar el ingreso ilegal de los centroamericanos. En la trifulca resultaron lesionados policías, civiles y hasta periodistas que cubrían el acontecimiento.

* Fueron Contenidos por las Autoridades Migratorias en el Puente Fronterizo.
* Cerca de 600 Indocumentados Lograron Cruzar Nadando y en Balsas.

LUEGO DE FRACASAR EN SU INTENTO POR CRUZAR A MÉXICO, EL CONTINGENTE TUVO QUE REGRESAR HACIA TECÚN UMÁN, EN DONDE PLANEAN NUEVAS ACCIONES PARA PODER INGRESAR A TERRITORIO MEXICANO, MIENTRAS OTROS VUELVEN A SU PAÍS DE ORIGEN.

Tapachula, Chiapas; 19 de Octubre.- Lo sucedido este viernes en la franja limítrofe entre México y Guatemala no tiene precedentes. Miles de migrantes cruzaron a golpes las barreras que ambas naciones habían colocado horas antes para tratar de impedir el paso de una caravana que, asegura, nada ni nadie impedirá que sigan su paso.
Desde la mañana había una tensa calma, todos sabían que, tarde o temprano, terminaría en un enfrentamiento entre civiles, unos vestidos de pobreza y otros uniformados.
En el lado mexicano, desde el amanecer había obreros reforzando con placas metálicas el portón de entrada del Puente Internacional “Rodolfo Robles”, menor conocido como Suchiate en donde, de Enero al mes de Agosto de este año habían ingresado de manera legal 428 mil 378 personas, en su gran mayoría centroamericanos.
En esos primeros ocho meses del año, Chiapas ya había recibido a un millón 341 mil 214 extranjeros que ingresaron al Estado de manera legal, sin que, por décadas, se registrara algún incidente en donde la soberanía estuviera de por medio.
Con ello queda en claro que México siempre ha mantenido abierta la frontera sur, pero para aquellos que llegan, se identifican y cumplen con los requisitos que marca la ley.
Desde muy temprano habían arribado más elementos de la Policía Federal y de otras corporaciones que fueron distribuidos a lo largo del río Suchiate.
Se armaron y reforzaron dos filtros de control, el primero de ellos en donde empieza el puente y uno más, metros adelante. En ambos se colocaron vallas y se soldaron placas metálicas.
Mientras que, en lado guatemalteco, la Policía Nacional Civil llevaba a cabo acciones muy parecidas con el reforzamiento de dos retenes y a instalaciones gubernamentales como la Aduana, Migración, un Consulado, entre otros.
Las actividades de los cambiadores de papel moneda fueron suspendidas desde hace un par de días, al igual que la de tramitadores, importación y exportación.
Por su parte, unos ocho mil migrantes de Guatemala, El Salvador y Honduras, se concentraron en el parque central de Tecún Umán, a un kilómetro del puente fronterizo, pero en territorio chapín.
Hasta ellos llegó una comisión de funcionarios guatemaltecos y mexicanos para tratarlos de persuadir que las acciones que estaban llevando a cabo, estaban fuera de la ley y que, por lo mismo, no se les permitiría el acceso a territorio mexicano, en tanto no cumplieran con la normativa, como sucede en cualquier país.
Las recomendaciones no fueron escuchadas. Al contrario, la comitiva tuvo que salir rápidamente del lugar porque la propuesta irritó a varios de los migrantes, quienes adelantaron que a las 13 horas partirían hacia Chiapas.
Y así fue. A la hora pactada formaron un contingente que abarcó varias cuadras y emprendieron el paso hacia su destino y decididos a llegar a Chiapas.
En el intervalo de la mañana, decenas de familias llegaron en grupos de 30 personas a las oficinas migratorias de Guatemala y presentaron su documentación. Eso les permitió cruzar el puente y ser recibidos por personal del Instituto Nacional de Migración (INM), ante quienes presentaron su solicitud de visa humanitaria.
De acuerdo a lo que declararon algunas de esas familias a la prensa que cubre los acontecimientos desde el lunes, con ese documento migratorio buscan quedarse a vivir en Chiapas o en algún Estado de la República y, algunos, intentar ingresar a los Estados Unidos.
Esas acciones fueron interrumpidas cuando se supo que la caravana había reiniciado su viaje. Policías de los dos países, esperaban sin armas de fuego y solamente con cascos protectores y escudos de plástico, a una multitud que planeó desde hace mucho tiempo, dejar sus países y adoptar a otro como suyo.
Solamente fueron unos minutos de resistencia en el lado guatemalteco. Los uniformados fueron superados en número y valor, ya que la columna humana hizo pedazos las barreras metálicas y llenó literalmente el cruce fronterizo.
Aquí, en suelo azteca, hombres y mujeres con uniforme azul fueron concentrados detrás del portón del primer filtro que, por cierto, nunca antes esa puerta de México se había visto tan frágil, tan endeble.
Otros policías reforzaron la ribera del río y los puntos de internación ilegales en todo ese sector y, unos más, permanecieron en los puentes internacionales Suchiate 2 y Frontera Talismán.
El Lamentable Enfrentamiento.
El canto del himno nacional de Honduras cimbró el puente internacional. Los policías no pudieron evitar que algunos catrachos colocaran sus banderas en las instalaciones migratorias, en la entrada de México,
En la caravana viajaban niños, mujeres, ancianos y hombres que en sus rostros mostraban la miseria y la desesperación por salir en busca de un mejor futuro para sus familias.
Pero también viajaban jóvenes armados con piedras y palos que, inmediatamente que llegaron a la puerta mexicana, escalaron los muros y empezaron a agredir a pedradas a los policías mexicanos, tal y como lo mostraron las transmisiones en vivo de reporteros de varias partes del mundo.
Su agresividad no tuvo distingos. Varios policías resultaron lesionados, pero también periodistas y hasta familias que venían pacíficamente en la caravana. Los federales lograron rescatar a los heridos y los trasladaron hasta los cuerpos de rescate que estaban cerca del lugar, para que recibieran atención médica.
Mientras, los migrantes que encabezaban la marcha empezaron a destruir todo lo que encontraban a su paso. Las vallas que habían sido colocadas horas antes fueron literalmente arrancadas, tal y como sucedió días antes cuando ingresaron, también violentamente a Guatemala.
Los federales insistían a través de un altavoz que mantuvieran la calma y que serían atendidos por grupos, en respuesta, fueron agredidos a pedradas.
Entonces vino la respuesta del orden público. Los grupos antimotines avanzaron para hacer frente a las agresiones y lanzaron gases lacrimógenos.
El lamentable enfrentamiento ocasionó el caos. Miles corrían de un lado para otro tratando de huir del lugar, pero era demasiado tarde. Hubo gente aplastada por la multitud e incluso se habla de la muerte de un menor de edad, pero la versión no fue confirmada.
La acción policíaca evitó que la caravana siguiera su paso en suelo mexicano. Ambos grupos se replegaron unos metros, que sirvió para que los federales informaran que sacarían a las mujeres y a los niños de ese lugar.
Así, decenas de madres de familia y sus hijos pasaron el segundo filtro, recibieron atención médica y alimentos, y después abordaron unos autobuses que las trasladaron a unos albergues en Tapachula, donde en las próximas horas se analizará su situación jurídica.
Otros más decidieron entregarse a los oficiales de Migración para que sean deportados a sus naciones de origen.
Al cierre de la edición, miles continuaban en el puente en espera de saber si podrán seguir en su intento de llegar a territorio mexicano, mientras que los cuerpos policíacos fueron relevados.
Cabe mencionar que las autoridades guatemaltecas buscaban a poco más de cien supuestos marasalvatruchas que viajaban en ese contingente.
Se dice que algunos de ellos, al verse acorralados entre las autoridades de los dos países, decidieron saltar desde el puente hacia el río, en donde misteriosamente tres balsas los esperaban y los trasladaron de inmediato a la orilla, pero del lado mexicano.
Durante el día, muchos migrantes utilizaron caminos de extravío para burlar la vigilancia. Así, unos 600 se concentraron en el parque central de Ciudad Hidalgo.
Poco después se dividieron en grupos numerosos y se introducían a los comercios establecidos para pedirles dinero a los encargados y trabajadores “voluntariamente”. Algunos de ellos pidieron cuotas desde 150 a los 500 Pesos a los periodistas para que pudieran tomar fotografías a migrantes.
Eso activó la alerta entre los comerciantes y en una acción coordinada cerraron sus locales, bajaron sus protecciones metálicas y la actividad económica del municipio se paralizó.
La presidente de Suchiate, Sonia Eloína Hernández Aguilar informó que se activó un albergue para atender a los migrantes y personas que resultaron lesionadas, en donde proporcionaron ayuda humanitaria de medicinas y alimentos.
Las escuelas decidieron suspender las clases y serán respetuosos de las acciones que hagan las autoridades federales, dijo, mientras que el Ayuntamiento permaneció custodiado por elementos de seguridad
Se teme que en el transcurso de las próximas horas la caravana realice un nuevo intento por entrar a México de manera violenta.
El Informe Oficial del Gobierno Mexicano.
Por la noche, el Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Gobernación, emitió un comunicado en el que informó que el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Policía Federal atienden a los extranjeros que pretenden, de manera ordenada y segura, ingresar a territorio nacional.
Hay el compromiso de recibir las solicitudes de los migrantes provenientes de Honduras y darles trámite conforme a las leyes mexicanas, señaló, con el objetivo de cumplir los acuerdos establecidos en días anteriores con las personas que, desde Centroamérica, pretenden ingresar a nuestro país.
Se recalcó que los Agentes Federales de Migración no han dejado de informar a esos extranjeros sobre los procedimientos que deben de llevar a cabo para tramitar su ingreso legal a México, y que en ese proceso está presente la Quinta Visitaduría de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
La Segob confirmó también que el personal de la Policía Federal y del INM se encuentra desarmado, “por lo que toda forma de violencia en su contra rompe los acuerdos alcanzados en días anteriores”. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello