*Irán Pone en Duda su Permanencia en el Pacto Nuclear.
Ayer miércoles, el Presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que está considerando seriamente la posibilidad de sacar a Estados Unidos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), debido a la falta de apoyo de la mayoría de aliados europeos frente al conflicto actual en Medio Oriente.
Esta declaración se da en un momento donde el conflicto geopolítico en la región mantiene en alerta a todos los mercados por el riesgo de la suspensión en suministro de petróleo debido al cierre del Estrecho de Ormuz.
En el caso de que Trump hiciera efectiva la salida de Estados Unidos de la OTAN, esta no sería inmediata, ya que existe una legislación, la cual fue aprobada en el 2023, que obliga el involucramiento del Senado en una iniciativa de este tipo.
TRUMP NECESITA DOS TERCIOS
DEL SENADO PARA SALIR DE LA OTAN
Donald Trump no puede decidir unilateralmente la salida de Estados Unidos de la OTAN. Una ley de 2024, impulsada por los entonces senadores Tim Kaine y Marco Rubio, establece que cualquier decisión presidencial en ese sentido debe contar con la autorización de dos tercios del Senado o ser aprobada mediante una ley del Congreso.
EL PROCEDIMIENTO ESTÁNDAR.
La norma fue aprobada en el marco del National Defense Authorization Act de 2024, promulgado por Joe Biden.
Además de impedir que el presidente actúe en solitario, la sección 1250A establece que el comandante en jefe debe consultar a las comisiones de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y del Senado «en relación con cualquier iniciativa destinada a retirar a Estados Unidos» de la alianza, y debe notificar a dichas comisiones «cualquier deliberación o decisión» sobre la retirada «lo antes posible y, en ningún caso, más allá de 180 días antes de iniciar el proceso».
EL RIESGO DE UNA CRISIS INSTITUCIONAL.
Sin embargo, expertos consideran que Trump podría intentar sortear al Congreso y reivindicar su autoridad en política exterior. En ese caso, el Congreso podría recurrir a la Justicia.
A lo largo de los años, la Corte Suprema ha reconocido que el poder legislativo desempeña un papel en la política exterior, pero también ha señalado que los conflictos entre los distintos poderes del Estado suelen resolverse mejor en el ámbito político que en el judicial.
Incluso si el máximo tribunal interviniera, no está claro cuál de las partes prevalecería. El Congreso nunca ha impugnado directamente en los tribunales a un presidente por retirarse de un tratado.
Además, la Constitución estadounidense reconoce expresamente la autoridad del presidente para negociar tratados, aunque no detalla los mecanismos para abandonarlos.
EL PARADÓJICO ESCENARIO.
En caso de una eventual salida de la OTAN, Estados Unidos se enfrentaría a una situación particular.
Según el artículo 13 del tratado, un país puede abandonar la alianza un año después de notificar su decisión al gobierno de Estados Unidos, que a su vez debe informar a los demás miembros. En la práctica, Washington debería notificarse a sí mismo su salida del tratado. Sun
IRÁN PONE EN DUDA SU
PERMANENCIA EN EL PACTO NUCLEAR
El Parlamento de Irán debate la salida del país del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) tras la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, informó este lunes el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei.
“Este asunto lo debate el Parlamento y en la opinión pública, y es una cuestión importante y de gran calado cuya respuesta no es sencilla”, dijo en una rueda de prensa Bagaei. Según el diplomático, la opinión pública iraní pone en cuestión el beneficio de pertenecer al TNP si “las grandes potencias, a nivel internacional, impiden que Irán disfrute de los derechos contemplados en él”.
“Si la pertenencia a este tratado se reduce únicamente a un nombre o a un papel, y si Irán no solo no puede beneficiarse de esos derechos, sino que además es objeto de agresión e injusticia, ¿qué sentido tiene tal membresía?”, se preguntó.
A pesar de ello, Bagaei aseguró que el país continúa cumpliendo con las obligaciones establecidas en TNP y repitió la postura oficial de la República Islámica de que no busca armas nucleares.





