El viernes, Minnesota se preparó para una huelga general estatal, organizada por sindicatos, líderes comunitarios, religiosos y empresas locales, en respuesta a la política migratoria del gobierno de Donald Trump y la reciente muerte de la observadora legal Renee Good, a manos del agente del ICE, Jonathan Ross. La jornada, que llevó por lema “ICE Fuera de Minnesota: Día de la Verdad y la Libertad”, buscaba que la población se abstenga de trabajar, asistir a la escuela o hacer compras, salvo en servicios esenciales.
La protesta inició en el centro de Minneapolis a las 2 de la tarde, combinó boicot, manifestación y marcha pacífica. Según reportes, la movilización cuenta con el respaldo de más de 50 organizaciones, incluyendo la Federación Laboral Regional de Minneapolis, la AFL-CIO de Minnesota y el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios. Entre sus demandas destacan: la salida inmediata del ICE del estado, la rendición de cuentas del agente responsable de la muerte de Good, la investigación de violaciones a derechos humanos por parte del ICE y la interrupción de vínculos económicos entre empresas y la agencia federal.
El contexto de la huelga también se ve marcado por la situación de los migrantes detenidos. Durante la segunda administración de Trump, el número de personas bajo custodia del ICE pasó de menos de 40 mil en enero de 2025 a más de 73 mil actualmente. La agencia enfrenta denuncias por deficiencias en la atención médica, sobre todo después de que dejara de pagar a proveedores externos desde el 3 de octubre de 2025. Solo en 2025, 32 personas murieron bajo custodia, el mayor número en más de dos décadas, y las primeras tres semanas de 2026 ya registran seis muertes adicionales, según Popular Information.
Activistas y sindicatos argumentan que la huelga es una forma de presionar por justicia y derechos humanos, visibilizando la violencia sistemática contra las comunidades migrantes, especialmente las comunidades somalí, latina y hmong. “Como en la primavera de 2024, este día de acción unirá a personas de distintos sectores para exigir cambios reales”, afirma Whitney Curry Wimbish, periodista de The American Prospect.





