*Logran Controlar la Plaga de la Monilia.
Tapachula, Chiapas 28 de Enero del 2026.— A pesar del avance de la urbanización, la reducción de productores y la persistencia de plagas como la monilia, el cultivo de cacao aún sobrevive en el ejido Llano La Lima, gracias al esfuerzo de campesinos que se resisten a abandonar una actividad que forma parte de la historia y la identidad agrícola de la región.
Ebenezer Cordero Rojas, agricultor del ejido, explicó que, aunque la enfermedad ha mermado considerablemente la producción, el cacao no ha desaparecido. “De unas cien matas que teníamos, ahora conservamos cerca de cincuenta. La monilia no se erradica, sólo se controla”, señaló, destacando que el manejo orgánico ha permitido contener parcialmente la afectación.
El agricultor advirtió que uno de los mayores riesgos para la permanencia del cacao es el crecimiento urbano. La venta de tierras ejidales a empresas constructoras ha derivado en fraccionamientos que desplazan al campo. “Se pierde el entorno agrícola y con ello nuestra forma de vida”, lamentó, al señalar la cercanía de desarrollos habitacionales como Cafetales y Buenos Aires.
Cordero Rojas reconoció que el desinterés de las nuevas generaciones por el trabajo del campo, visible desde hace unos 20 años, también ha acelerado esta transformación. “A muchos jóvenes ya no les atrae cultivar la tierra y prefieren vender”, explicó.
Finalmente, hizo un llamado a inculcar en hijos y nietos el amor por el campo y sus cultivos tradicionales, para que el cacao no desaparezca y pueda mantenerse como legado agrícola y cultural de la región. EL ORBE/ Mesa de Redacción.





