*Fragilidad del Régimen, Estrategia de Trump y Rutas Posibles
Mauricio Meschoulam
¿Qué sucede en Irán? ¿Qué escenarios se abren para la negociación o el conflicto y qué podría suceder con el régimen?
1. Estamos ante el momento de mayor fragilidad del régimen, quizá desde el establecimiento de la República Islámica. Esto incluye una ola de manifestaciones masivas, activada por el colapso de la moneda iraní, que se aceleró y se propagó de forma inusitada. Este proceso fue incentivado, además, por la amenaza de un Trump empoderado que advertía que bombardearía al régimen si éste asesinaba manifestantes, algo que sí sucedió de forma documentada.
2. Esto coloca a Irán frente a una carrera entre la acumulación de presiones internas y externas, por un lado, y la necesidad existencial del régimen de mantener el poder, por el otro, lo que abre la puerta a varios escenarios a los que se suma el factor Trump.
3. Trump tiene empeñada su palabra en este tema, y no es un presidente para quien eso sea cosa menor. Su objetivo no es necesariamente un cambio de régimen, sino conseguir que, mediante la aplicación de tácticas de fuerza, quien esté a cargo de Irán se muestre dispuesto a negociar y colaborar con EU tanto en materia de armamento nuclear y misiles como en otros ámbitos. Trump aprovecha la debilidad del régimen para avanzar en estos objetivos.
4. Por otro lado, Trump no siempre busca el cumplimiento material de su palabra, sino la percepción de cumplimiento. Esto lo lleva, en ocasiones, a aplicar medidas de fuerza limitada que resultan funcionales a su objetivo mayor: negociar términos favorables con el actor amenazado.
5. Así, podemos primero pensar en un escenario de negociación. Bajo esta opción, el régimen asume que, en aras de su propia supervivencia, resulta preferible abandonar por ahora los proyectos nuclear y de misiles y colaborar con Washington.
6. Segundo, un escenario de ataques limitados. Bajo esta alternativa, las negociaciones se rompen y Trump concluye que solo atacar permitirá alcanzar sus objetivos. Sin embargo, en este escenario limitado, Trump es persuadido de que es crucial no empujar a la región hacia una guerra mayor sin control. Por ello, Washington opta por lanzar ataques fulminantes, pero limitados y diseñados para desescalar. Si Teherán lo interpreta correctamente, su represalia podría ser también limitada, reabriendo la puerta a la negociación, aunque bajo mayor presión. Este es, de todos, el escenario más probable, aunque los demás no deben descartarse.
7. Tercero, una escalada mayor: acá, los ataques estadounidenses alcanzan tal magnitud que Teherán decide responder de forma mucho más contundente. Esto podría incluir ataques contra bases y personal estadounidense en la región, así como contra instalaciones petroleras de aliados de Washington, e incluso acciones directas contra Israel. También podrían producirse disrupciones graves a la navegación regional y al tráfico de petróleo. Pero una dinámica de este tipo no necesariamente provocaría el colapso del régimen y podría arrastrar a EU a una campaña de meses, justo lo que Trump busca evitar.
8. Por ello, es necesario combinar esos escenarios con el factor interno: Por ejemplo, la muerte o salida del Ayatola AlíKhameneí, o incluso su derrocamiento a manos de las Guardias Revolucionarias Islámicas que permanecerían en control del país.
Podríamos ver, como en Venezuela, la supervivencia del régimen bajo negociación con Trump, o bien, un escenario en el que el régimen sobrevive, pero busca elevar significativamente el costo de una intervención estadounidense.
Hay más escenarios a considerar, desde el cogobierno entre las Guardias con fuerzas democráticas, hasta otros más disruptivos como choques internos o guerra civil.
Lo seguiremos comentando. Sun





