* Encabezado por el Centro Regional de Investigación en Salud Pública.
Tapachula, Chiapas; 15 de Febrero de 2026.- En una de las regiones más afectadas por enfermedades transmitidas por vector, investigadores mexicanos impulsan una estrategia innovadora para frenar el Dengue sin recurrir exclusivamente a insecticidas.
El proyecto es encabezado por el Centro Regional de Investigación en Salud Pública (CRISP), con sede en Tapachula, y forma parte de las acciones del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
El doctor Juan Guillermo Bond Compeán informó sobre los avances en la aplicación de la Técnica del Insecto Estéril (TIE), un método biológico que busca disminuir la presencia del mosquito Aedes aegypti, transmisor del Dengue, Zika y Chikungunya.
A diferencia de las fumigaciones convencionales, que eliminan insectos adultos mediante químicos, esta técnica ataca el problema desde su origen.
El procedimiento consiste en la crianza masiva de mosquitos en laboratorio, donde se separan machos y hembras. Posteriormente, los machos que no pican ni se alimentan de sangre son esterilizados y liberados en zonas estratégicas.
Al aparearse con hembras silvestres, no generan descendencia, lo que provoca una reducción progresiva de la población.
Con el tiempo, esta intervención impacta de manera significativa la transmisión de enfermedades.
La relevancia de esta estrategia es considerable. De acuerdo con datos institucionales, cerca del 80% de las personas que habitan en regiones tropicales y subtropicales, están en riesgo de contraer Dengue.
En México, esta enfermedad registra miles de casos cada año y puede derivar en complicaciones graves si no se atiende oportunamente.
Además del Dengue, el equipo del CRISP con más de tres décadas de experiencia también desarrolla investigaciones para el control de otros vectores como el mosquito Anopheles, transmisor del Paludismo, y las chinches responsables de la enfermedad de Chagas.
No obstante, los especialistas subrayan que la tecnología por sí sola no es suficiente. El Aedes aegypti se reproduce en recipientes con agua almacenada dentro de las viviendas, por lo que la eliminación de criaderos domésticos es fundamental. EL ORBE/Nelson Bautista





