*Para su Uso en Salud Humana, Veterinaria y Sistemas Alimentarios
Tapachula, Chiapas; 16 de Febrero del 2026.- El propóleo, uno de los productos menos aprovechados de la colmena, comienza a ganar terreno como alternativa económica y terapéutica para los apicultores del país.
Así lo dio a conocer la doctora Betsabé Rodríguez Pérez, técnico académico y responsable de calidad en el Laboratorio de Servicios de Análisis de Propóleos (LASAP).
La finalidad de los talleres es que los productores conozcan desde la recolección hasta la transformación del propóleo, así como la importancia de cumplir con la Norma Oficial publicada en 2017, que establece criterios de calidad para su uso en salud humana, veterinaria y sistemas alimentarios, dijo.
Aunque México cuenta con alrededor de 43 mil apicultores registrados que trabajan con Apis mellifera, apenas entre un 20 y 30 por ciento conoce y aplica la Norma. “Muchos siguen confiando únicamente en la miel, pero el propóleo representa un valor agregado importante”, señaló.
La calidad del propóleo depende de factores como la vegetación, clima y ubicación geográfica, pero sobre todo a las buenas prácticas de recolección, higiene y conservación en refrigeración o congelación antes de su procesamiento.
Este producto, compuesto por resinas vegetales mezcladas con saliva de las abejas, funciona como sistema inmunológico natural de la colmena.
Una vez analizado, puede utilizarse en tinturas, extractos etanólicos, cremas, bálsamos, pomadas y productos cosméticos. Diversos estudios exploran su potencial para apoyar en problemas metabólicos y del sistema nervioso.
El análisis de calidad se realiza en la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, único laboratorio en México avalado por la Universidad Nacional Autónoma de México bajo normas ISO.
Hoy, el kilo de propóleo puede alcanzar hasta 2 mil Pesos cuando cuenta con certificación, consolidándose como una oportunidad real de diversificación y crecimiento para el sector apícola nacional. EL ORBE/ JC





