A 11 días del arranque de la Copa del Mundo 2026, la fiebre pambolera ya se siente en México. Sin embargo, justo en medio de esta emoción colectiva, nuestras prioridades financieras suelen desdibujarse.
Esa pantalla de 75 pulgadas que hace unos meses parecía un lujo, hoy «urge» para ver los partidos; el jersey de más de 3 mil Pesos ya no parece un exceso, sino una supuesta inversión emocional para apoyar al Tricolor.
Pero antes de dar el tarjetazo, vale la pena preguntarse: ¿es pasión auténtica o marketing emocional? Y, sobre todo, ¿cuánto podría costarte realmente este Mundial?
Cada cuatro años, el ambiente cambia: restaurantes, tiendas departamentales y centros comerciales se llenan de promociones mundialistas. Pero este 2026 será distinto, porque México hará historia al convertirse en el primer país en albergar tres Copas del Mundo. Y las marcas lo saben.
De acuerdo con especialistas en comportamiento deportivo, los eventos masivos disparan el consumo impulsivo gracias a la conexión emocional que generan con los aficionados. El fenómeno incluso tiene nombre: «brillar con gloria ajena», término estudiado por el psicólogo estadounidense Daniel L. Wann.
«Ser aficionado es parte de la identidad. La gente siente que el desempeño del equipo tiene consecuencias sobre cómo se percibe a sí misma», explica Wann. En pocas palabras, cuando la Selección gana, aficionados sienten que también ganan. Y eso provoca que comprar una playera, unos tenis edición especial o hasta un vaso conmemorativo se perciba como una necesidad emocional y no como un gasto.
El problema es que el Mundial puede convertirse en un hoyo financiero. Por ejemplo, una familia podría gastar fácilmente entre 15 mil y 25 mil Pesos durante el torneo solo en televisores, jerseys, botanas, plataformas de streaming y reuniones para ver partidos. Y si alguien decide asistir a los partidos en CDMX, Guadalajara o Monterrey, el golpe al bolsillo podría elevarse hasta los 80 mil o 100 mil Pesos, considerando boletos, hospedaje, transporte y consumo.
Las playeras oficiales de la Selección rondan entre los 2 mil 500 y los 3 mil Pesos. Si un aficionado compra las tres versiones, el gasto ya supera los 8 mil Pesos.
Otro caso fue la promoción de una marca de refrescos con minibalones edición especial del Trionda, el balón oficial del Mundial.
Los paquetes costaban entre 330 y 560 Pesos. Hoy se revenden hasta en mil 500 Pesos. Y si hablamos de gastos «pequeños» que terminan convirtiéndose en un boquete, el álbum oficial también entra en la conversación.
El costo de llenarlo se disparó debido al aumento de selecciones participantes, con 980 cromos. Los sobres cuestan 25 Pesos y tiene siete estampitas.
Consejos:
*Establecer un presupuesto mundialista antes del torneo.
*Evitar compras a meses sin intereses si no son realmente necesarias.
*Comparar precios y no comprar por impulso.
*No endeudarse por artículos coleccionables o de edición limitada.
*Recordar que disfrutar el futbol no depende del precio de la pantalla o de la playera.Sun
Compras Impulsivas: Descubre Cómo el Mundial te Deja sin Dinero
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