* Amenaza Económica Para la Actividad Ganadera.
Tapachula, Chiapas; 7 de Junio del 2026.- La propagación del gusano barrenador continúa generando preocupación entre productores pecuarios de la región Soconusco y otras zonas de Chiapas, donde el impacto de esta plaga ya no solo representa un problema sanitario para los animales, sino también una amenaza económica para miles de familias que dependen de la actividad ganadera.
De acuerdo con el médico veterinario Roberto Alejandro García Centeno, propietario de una clínica veterinaria en Tapachula, la presencia de casos relacionados con el gusano barrenador sigue observándose tanto en animales domésticos como en zonas rurales, lo que refleja que el problema permanece activo y requiere una atención más contundente.
La inquietud del sector productivo se centra principalmente en la falta de resultados visibles respecto a los proyectos anunciados para incrementar la producción de moscas estériles, consideradas una de las principales herramientas para combatir la reproducción de la plaga. Aunque se han mencionado iniciativas para fortalecer esta estrategia en la región, productores señalan que el avance ha sido lento mientras los casos continúan registrándose.
La situación cobra mayor relevancia debido a que Chiapas es una de las principales puertas de entrada del comercio pecuario en el sur del país. Un eventual endurecimiento de las medidas sanitarias por parte de mercados internacionales podría afectar la comercialización de ganado y otros productos relacionados, generando repercusiones económicas para miles de productores.
Especialistas advierten que el gusano barrenador tiene una rápida capacidad de reproducción, por lo que la prevención y la atención inmediata de heridas en animales resultan fundamentales para evitar nuevos contagios. Asimismo, recomiendan mantener vigilancia constante en ranchos, corrales y mascotas, especialmente durante la temporada de altas temperaturas y humedad.
Mientras tanto, en el campo chiapaneco persiste la expectativa de que las autoridades aceleren las acciones de control y fortalezcan la infraestructura necesaria para combatir la plaga, antes de que sus efectos impacten con mayor fuerza la producción pecuaria, la economía regional y la seguridad alimentaria de miles de familias. EL ORBE/ JC





