*Lluvias han Provocado Pérdida de la Fruta.
Tapachula, Chiapas; 8 de Junio de 2026.- A pocos días de iniciar formalmente la temporada de empaques de rambután en el Soconusco, productores y exportadores mantienen la expectativa sobre el comportamiento del mercado ante los efectos provocados por las lluvias, las variaciones extremas de temperatura y la presencia de plagas, factores que amenazan la calidad de la fruta y podrían impactar severamente su valor comercial.
Ángel de Jesús Gutiérrez, comerciante, productor independiente y empresario dedicado a la exportación de mango y rambután, informó que las condiciones climáticas registradas durante las últimas semanas han ocasionado la pérdida prematura de una cantidad importante de fruta, situación que repercutirá directamente en los volúmenes destinados a mercados internacionales.
“Es posible que el precio no caiga de inmediato, pero la calidad sí se verá afectada. Habrá más problemas de manchas, hongos y plagas, lo que reducirá el rendimiento de la fruta para exportación y disminuirá su valor en el mercado nacional”, señaló.
Actualmente, el kilogramo de rambután se comercializa entre 40 y 42 Pesos en diversas zonas productoras, mientras que en municipios como Metapa alcanza hasta los 52 Pesos. Sin embargo, los productores anticipan que conforme aumente la oferta durante el pico de cosecha, el precio podría descender drásticamente hasta ubicarse entre 10 y 13 Pesos por kilogramo.
A esta reducción se suma el proceso de selección que realizan los empaques, donde únicamente la fruta de primera calidad logra cumplir con los estándares exigidos para exportación, mientras que el producto de segunda categoría se destina al mercado nacional con menor rentabilidad.
La actividad genera una importante derrama económica en municipios como Tapachula, Tuxtla Chico, Metapa y comunidades vecinas, donde operan empaques que agrupan a más de un centenar de productores por temporada.
Para comercializar el rambután en Estados Unidos, Canadá y las principales centrales de abasto del país, los productores deben cumplir estrictos requisitos de certificación y trazabilidad.
Entre ellos destacan el registro de huertos, la emisión de tarjetas de identificación del producto, inspecciones fitosanitarias y procesos de verificación que garantizan el origen y la calidad de la fruta.
Los costos de cumplimiento regulatorio también representan una carga para el sector. Los productores deben cubrir pagos por registros, certificaciones y tarjetas de trazabilidad, además de las inspecciones realizadas antes del traslado de la mercancía hacia los puntos de exportación.
Pese a la relevancia económica del rambután para la región fronteriza, Gutiérrez lamentó la falta de apoyos gubernamentales dirigidos al fortalecimiento de esta actividad productiva.
Ante la ausencia de programas oficiales, algunos productores han recurrido a financiamientos otorgados por instituciones privadas para sostener sus operaciones, dijo.
Finalmente, hizo un llamado a los fruticultores del Soconusco a reforzar el manejo sanitario de sus cultivos y evitar la venta de la fruta por debajo de su valor real, con el propósito de proteger la competitividad del producto en los mercados nacionales e internacionales. EL ORBE/Nelson Bautista







